jueves, 19 de marzo de 2015

LA JUNTA INCOA EXPEDIENTE PARA CONVERTIR EN BIEN DE INTERÉS CULTURAL LA VILLA DEL MITRA EN CABRA





Enclavada en el entorno de la Fuente de las Piedras está uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de nuestra zona: la villa del Mitra.
Hace poco tiempo realicé  una entrada cuando iban a nombrar en mi ciudad de nacimiento a Julián García hijo adoptivo. Ahí nombré las excavaciones del Mitra. Yo no llegué a conocer la etapa de Don Antonio Blanco -o mejor, no llegué a verlo en Cabra-, uno de los arqueológos más importantes que ha existido en este país, pero sí la de Manuel Bendala y la posterior de José Luis Jiménez -en la época que Manuel Martín Bueno fue el Catedrático de Arqueología de la Universidad de Córdoba- Allí estuvo también Julián García. 
Probablemente esas excavaciones, junto a la labor de un antiguo profesor mío, Juan Manuel Suárez Japón -hasta hace poco tiempo Rector de la Universidad Antonio Machado y catedrático de Geografía (en aquel tiempo un "penene" sevillano que aterrizó en el Aguilar y Eslava)- hicieron que yo me dedicara a la Historia.
Esta semana ha estado el Rector de la UCO en nuestro instituto y recordó que acabó en Veterinaria cuando él quería ser Ingeniero Industrial. A mí me sucedió algo parecido: por distintas circunstancias no llegué a ser periodista ni licenciado en Derecho. Sorprendentemente acabé en la Facultad de Filosofía y Letras. Y esa decisión, de la que nunca me he arrepentido -muy al contrario- probablemente estuvo muy vinculada al par de años que estuve en las excavaciones arqueológicas de la villa del Mitra en Cabra. De hecho en quinto de carrera estuve como alumno interno en aquel departamento de Prehistoria y Arqueología con Manolo Martín Bueno, José Luis Jiménez -ahora en la Universidad de Valencia- y el resto de maños que aterrizaron por allí -como Jesús Liz, en la actualidad en la Universidad de Salamanca-. También compartía Departamento mi llorada María Dolores Asquerino -probablemente, una de las mejores y más preparadas de las profesoras que he tenido, y a la que, años después de abandonar la facultad,  le podía seguir llevando los merengues de café de los Fernández de la calle Buitrago, que le encantaban-.
Bueno, a lo que iba: ya era hora de que ese yacimiento se pueda convertir en un Bien de Interés Cultural, y se siga trabajando en el entorno. Allí aparecieron el Mitra que se conserva en el Museo Arqueológico de Córdoba y el Baco que está en el museo de Cabra, entre otras excelentes piezas.
Y me alegro por mis amigos los Chaparreños, dueños de la huerta, a los que espero por fin compensen por toda la dedicación que han tenido con el yacimiento.

LA NOTICIA EN EL DIARIO ABC




http://www.villaebaeticae.es/villas-visitables/24-villa-de-mitra-cabra-cordoba


MORENO ALCAIDE, M. (2011): La Villa del Mitra (Cabra). Puesta al día de las investigaciones. Antiquitas 23, 177-187