sábado, 7 de marzo de 2015

GARUM 2.1. NUEVA VISITA.



Como he resaltado en entradas anteriores, además del Patrimonio Histórico-Artístico está el Patrimonio gastronómico. En nuestra tierra tiene mucha importancia hasta el punto de que ese patrimonio cultural ha sido reconocido como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad: la dieta mediterránea.


Siempre, incluso al alumnado, les insisto en el mantenimiento de ese rico legado y que debemos mantener: el salmorejo, los flamenquines, el rabo de toro, o los cholondros y patatas rellenas de mi tierra de adopción, Bujalance.
Sin embargo debemos reconocer que en Córdoba la nueva cocina, que ya lleva tiempo, no se centra en determinados restaurantes con cierta fama y que tienen o han tenido estrellas Michelín.
He tenido la suerte en estos últimos días de visitar dos centros gastronómicos de primera entidad: La Venencia y el Garum 2.1. De este último en noviembre ya hice una entrada, ahora, a los meses vuelvo a hacer una visita para probar algunos de aquellos y otros nuevos platos.
Brillante, en la preparación, en la atención... en el contenido.


En una época de crisis que se extiende más de lo que quisiéramos y donde algún que otro político nos miente como si fuéramos imbéciles -y, lo malo es que lo somos... pues prometer tres millones de empleos en unos pocos años que llega a superar la famosa frase de Felípe González, y éste imcumplió los ochocientos mil prometidos... o apoyar a un partido que entre imputados y corruptos tiene llenos los juzgados y vacías las arcas públicas...-,,, Bueno sigamos con lo nuestro, en una época de crisis rascarte el bolsillo a 20 euritos per cápita tampoco es un desembolso excesivo. Y, además, si vienes de realizar una visita por ese patrimonio histórico-artístico tan magnífico que poseemos: la Mezquita-Catedral. Por cierto, gratis para la ciudadanía cordobesa..., lo que no sucede con los museos municipales.
Comenzamos nuevamente con una mazamorra de almendra con reducción al Pedro Ximénez, ya conocida de la anterior visita pero como había nuevos comensales era de recibo probarla. Si nosotros ya habíamos hablado de sus excelencias, más aún en esta ocasión, con un pequeño toque de almendra amarga que recordaba algún licor conocido. Suave y, además una ración abundante.



De la pasada visita repetimos también las gambas en hilo de patata... Brillantes como en la ocasión anterior.

Comenzamos con las novedades:

En principio unas croquetas de choco con su tinta, suaves, no cargadas de sabor... en su punto, junto a merluza frita, jugosa y hecha en su punto.



A continuación unos higaditos de pollo braseados sobre chutney de temporada, para mí, en su punto. Con esa mezcla de sabor que da el propio higadito junto con el dulce sabor del lecho sobre el que iba.




Recordando la semana de la casquería que han tenido a finales de febrero, quedan algunos como las orejas adobadas con garbanzos. Para mí, sublimes. Llevaba tiempo si probar la oreja, desde que, en ocasiones, la utilizaba en mis lentejas cuando estaba en ese maravilloso exilio de Villanueva de Córdoba -¡ay, José María Tabares, cómo te recuerdo ahora que ya no estás con nosotros! ¡Tiempos felices pasados!. Gelatinosas, sabrosas. Indescriptibles.



Para completar la comida un lomo de buey en su punto, con distintas salsas...



... y para finalizar los habituales dulces para dos... Y para quien pudiera comer todavía.




RECOMENDABLE: ALLÍ SÍ QUE NO ENCONTRARÁN SORPRESAS DESAGRADABLES. Y, POR CIERTO, EL SERVICIO, ADEMÁS DE ATENTO, RÁPIDO.