sábado, 5 de diciembre de 2015

XXIV MUESTRA DE CORALES CORDOBESAS. LA CORAL DE LA FUNDACIÓN MIGUEL CASTILLEJO.


Es resaltable la cantidad de actividades gratuitas que hay en nuestra capital. La más importante, pasear por este museo vivo. Personas viajan miles de kilómetros para verlo... y nosotros lo tenemos aquí.
Aparte siempre hay otras posibilidades, como la "Córdoba Luciente en sus fundaciones y museos". 
Un enlace para saber lo que hay en Córdoba
http://www.andalocio.es/node/5

Desde el  1 de diciembre se está celebrando en Orive la XXIV muestra de corales cordobesas. 17 corales presentan su trabajo hasta el lunes 21 de diciembre.

El marco es incomparable: la sala capitular de Orive; o mejor, la sala capitular del antiguo Convento de San Pablo, iniciada por Hernán Ruiz II e inconclusa, reconvertida en espacio expositivo, auditorio, lugar cultural en definitiva.


Muchos cordobeses desconocen su existencia, en pleno jardín de Orive, antigua huerta del convento, -junto a la "Casa Encantada" o de "los Villalones", también realizado por Hernán Ruiz el Joven y sede de la Delegación de Cultura del Ayuntamiento-. Un espacio renacentista donde se aprecian las huellas del tiempo...como el terremoto de Lisboa de 1755. 
En otra entrada haré referencia a los pocos espacios de expansión en el casco histórico, o mejor, antiguo, de Córdoba -y donde algunos solares se podrían convertir en espacios de desahogo-; ahora me ceñiré a la muestra.
Por interés personal/familiar acudí ayer al concierto de la "Coral Fundación Miguel Castillejo", cuyo embrión surgió en el seno de la Universidad de Córdoba ya en el 2002 y desde el 2010 vinculado a la Fundación Miguel Castillejo.
La renovación del convenio, recién realizada, coincide con mi conocimiento de la Coral, dirigida ahora por Concepción Martos -soprano, que no sé si es mejor como directora o como soprano, pues ambas tareas las hace excepcionalmente-.

Si a la Coral se une un grupo de músicos magnífico, Tatiana Karzhina al piano, Alex Tsoi al violín y Vladimir Yaskchut al cello, junto a la propia directora como solista, y al tenor José Antonio Peñas y al barítono David Gascón, más el resto del coro -desde las sopranos a las contraltos, desde los barítonos a los tenores-, el resultado es una delicia al oído. Es casi inconcebible cómo se puede obtener esa musicalidad con unos fríos instrumentos y con la voz. Para mí, casi milagroso. El concierto estaba dividido en dos partes: una primera con ópera y una segunda con el gran "Género Chico", la zarzuela. Más de una hora que se hizo corta.

Está comenzando esta muestra; quedan muchos días. Solo hay un inconveniente: que se ocupan las más de doscientas sillas del espacio cultural.

Enhorabuena al Ayuntamiento y sobre todo a todo ese personal que de manera altruista trabaja por la cultura y patrimonio.
Reconozco que tomo cedidas las fotografías del concierto a Stefanía Villanueva y Lucía Silva. Magníficas fotos.