jueves, 17 de diciembre de 2015

GRACIAS POR LA CONCESIÓN DEL TERCER PREMIO HERNÁN RUIZ...








En próximas entradas hablaré de la celebración del XXI aniversario de Córdoba como Ciudad Patrimonio de la Humanidad... Ahora solo incluyo el discurso de agradecimiento:




"Autoridades, amigos, alumnado, público...

Agradezco, de corazón, el premio Hernán Ruiz II a la recuperación, defensa y promoción del patrimonio cordobés. Para mí este premio es un honor.

Además, Hernán Ruiz II es un todo, un triángulo, que une los tres vértices de mi actual vida: Cabra, lugar de mi nacimiento, y donde el Joven dirigió las obras de la Iglesia de la Asunción y Ángeles; Bujalance, municipio adoptivo de donde es mi querida Esperanza; allí fue el arquitecto de la Iglesia de la Asunción, también llamada “la Pisa de Andalucía”; y, finalmente, Córdoba, lugar a donde llegué en 1977 para comenzar mis estudios de Filosofía y Letras,y aquí Hernán Ruiz diseñó la nueva torre de campanas de la Catedral, donde se halla embutido el antiguo alminar de la Mezquita.




En cuanto a la concesión del premio, si no es incomprensible, al menos sí puedo decir que es coral, y como a mí, podría haber sido otorgado a todo el profesorado que se dedica a difundir el Patrimonio de nuestra ciudad, ya sea natural, material o inmaterial. En mi lugar podrían estar mis compañeros de departamento como Enrique Santos, Pedro Santos o María Luisa Villar; o Manuel Toribio, quien comenzó conmigo en este proyecto desde su centro, el IES Santa Catalina de Siena; o el profesorado que trabaja tiempo ha ya Patrimonio desde el IES Maimónides... o quienes se encargaban de la Odisea por el Patrimonio de Córdoba, encabezados por Paquita Aguilar. O, como no, Raquel María Villalba, que promocionó desde el IES Rafael de la Hoz el Patrimonio musical.... En definitiva todo aquel profesorado que, desde Infantil, transmite a su alumnado la necesidad de proteger aquello que recibimos en herencia y debemos dejar a nuestros hijos...




Gracias a los que desde lo público o privado, facilitan la labor de divulgación del Patrimonio. Destaco aquí, como responsables municipales, a Paco Tejada y a Rafael Jaén, quienes siempre potenciaron estos proyectos. Y, por suerte, lo mismo está haciendo ahora mismo Pedro García... Responsables de Turismo y Patrimonio de la Humanidad.




Junto a ellos, funcionarios que van más allá de su labor. Mercedes Ruiz, en sus dos etapas, primera como secretaria de Paco Tejada y ahora con la misma labor para Pedro García. Y, como no, a Piedad Aroca y a Rafael Pérez de la Concha, con todo su equipo.




Hace más de diez años que Rafael Pérez de la Concha se volcó con el proyecto. Nuestro alumnado del IES Rafael de la Hoz, antiguo Nuevo Condesa, conocía a Rafa incluso mejor que a su profesorado. Desde ese momento hasta que acabó desbordado por sus múltiples funciones, fue nuestra referencia. Por esa razón, hace casi dos años que conocí a Piedad Aroca. Se puede utilizar un refrán tópico, pero cierto en este caso, “de casta le viene al galgo”. Hija de un historiador del Arte que ha sentado cátedra, Don Ángel Aroca, esta arquitecta siente el patrimonio como si fuera un hijo. Y así nos trata. Un ángel con minúscula hija del Ángel con mayúscula.

Y, para que no se me olvide algo del área de Educación, debo recordar a José María Tejero, funcionario encargado de llevar muchos de los proyectos que a lo largo de casi quince años hemos realizado, como el desaparecido concurso “Conocer las Ciudades Patrimonio”, reconvertido ahora en “Aula de Patrimonio”.




Sí, pues todo comenzó hace casi quince años. En mi primer año destinado en Córdoba, en el también desaparecido IES Pablo de Céspedes, integrado ahora en el IES Blas Infante, junto a mi compañero José Manuel González Rivera, presente en este acto con su alumnado malagueño, iniciamos nuestro camino. Este profesor de matemáticas que admira el Patrimonio y su transmisión -ahí se observa que las ciencias experimentales no están reñidas con las ciencias sociales- comenzó a trabajar con el alumnado de Diversificación para que pudiéramos obtener el premio en la segunda convocatoria del Concurso “Conocer las Ciudades Patrimonio” y que nos llevó a Ávila y Alcalá de Henares, un año antes de que esa maldita mañana del 11 de marzo nos recordara que el infierno existe en la Tierra.




De ahí al IES Nuevo Condesa -¡cómo recuerdo a la llorada Araceli Carrillo!-, donde tuve la enorme fortuna de ser su director en los inicios. Allí con mi querido Goyo/Hilario Medina y Juan Antonio Infante no solo conseguimos levantar un nuevo centro educativo, sino conseguir que el Patrimonio fuera el referente durante muchos años. Fue Charo Segura, la coordinadora en aquel tiempo del Gabinete Pedagógico de Bellas Artes, la que nos propuso el reto de que el alumnado explicara a sus compañeros su Patrimonio: la Judería y Medina Azahara fueron invadidas por un ejército de niños y niñas que utilizaron la palabra para difundir nuestra herencia. Seguro que este alumnado protegerá -ya que la mayoría o ha terminado sus carreras universitarias y tienen edad para ocupar puestos de responsabilidad pública- ese patrimonio heredado y que algunos malditos bastardos se empeñan en destrozar. ¿Qué ideología puede justificar el asesinato o la destrucción del patrimonio? ¿Qué desalmado o grupo de desalmados quiere llevarnos a la amnesia?




De allí al IES Blas Infante. De Patrimonitos a Jóvenes Embajadores por el Patrimonio. Tanto unos como otros, en los distintos proyectos educativos, y en ambos centros, han permitido que se conviva con alumnado de otras culturas.




Desde alumnado judío -del IES IBN GABIROL DE MADRID O DEL IES HARISHONIM DE TEL AVIV, recibido por alumnado también musulmán como Imane, Chaimaa y Sule -, a gente procedente del Norte, como del IES Toki Ona, de Bera -navarros con corazón vasco-; o de los dos archipiélagos, el IES Bendinat de Calvià en Mallorca y el IES La Laguna de San Cristóbal de la Laguna (Tenerife). Con este último, además, he llegado, hemos llegado a crear una gran familia- Y de Toledo, Almería, Huelva, Cádiz, Andújar o Málaga en Andalucía... Y, como no, desde otros puntos de Europa, gracias al proyecto comenius que desde el IES Blas Infante ha dirigido María Jesús de la Torre y que nos ha hermanado con Alemania, Turquía y Brest en Francia.




Y desde lo privado. Gracias al cabildo catedralicio personalizado en Pedro Soldado, actual canónigo y antiguo profesor del IES Blas Infante. Nunca, nunca, nunca, hemos tenido problemas, desde los Patrimonitos a los Jóvenes Embajadores por el Patrimonio, para visitar la Mezquita Catedral de Córdoba.




Y, como no, a todo el alumnado que colabora en estos proyectos, que dedica su tiempo a visitar ese museo vivo que es nuestra ciudad. Ellos saben también que yo defino a nuestra ciudad como un libro que se lee con los pies. Pero nuestra ciudad o cualquier pequeño ámbito rural. Recuerdo, aunque me convierta en pesado, que Patrimonio es lo heredado de nuestros antepasados. Y que va desde lo natural -ahora que ha finalizado la cumbre del clima de París y deseo que esas promesas allí manifestadas se conviertan en realidades futuras- a lo cultural. Y cultura y naturaleza hay en cualquier rincón de nuestra Tierra. Por lo tanto, desde lo local, sea una gran ciudad Patrimonio como la nuestra, o desde cualquier pequeña aldea se puede defender esa herencia a transmitir a generaciones venideras. Por lo que desde cualquier centro educativo se pueden defender estos ideales.




Para finalizar, no podemos perder la esperanza. Aunque el futuro parezca bastante gris. No podemos abandonar esa utopía, definida por el recién desaparecido Eduardo Galeano: “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar “

Es inconcebible que hablemos de utopía para respetar nuestro Patrimonio Natural y Cultural; pero desgraciadamente es así. Ahí está parte de la responsabilidad del enseñante. Espero que esa utopía se convierta en una realidad futura.

Yo, por suerte, tengo esperanza con minúscula y con mayúscula. Con mayúscula está esa persona que me soporta -y ya es difícil- junto a Carlos. El día que ambas personas pierdan su sonrisa yo sabré que la utopía es imposible.




Y, finalmente, dos peticiones:

A todas las instituciones, públicas y privadas: ¡inviertan en Patrimonio!. Permitan que todo joven estudiante, desde Primaria a Universidad, tenga la nacionalidad que tenga, venga a título individual o en grupo, pueda acceder a todos los museos y espacios patrimoniales de manera gratuita; ya sean públicos, reitero, o privados. Así si se invierte en futuro, en patrimonio.

Y, finalmente, ahora que estamos en época de Navidad, y yo soy más de lo antiguo, de Reyes Magos, pediría a los mismos que no quiten al ángel del Belén. Allí es donde debe estar. Un Belen sin ángel no es lo mismo. Se resintiría... el Belén y el Patrimonio cordobés. Gracias, autoridades; gracias a todos los que estáis en el este espacio excepcional, antigua capilla del Alcázar de los Reyes Cristianos decorada con los mosaicos que aparecieron en la villa romana de la Corredera.

Gracias al jurado que ha apostado por nuestro trabajo. Gracias, Rafa. Gracias, Piedad; continúa siendo un ángel. Gracias de corazón a todos"