sábado, 25 de octubre de 2014

UNA (NUEVA) VISITA A LAS EXPOSICIONES DE LA MEZQUITA CATEDRAL: "TENO Y EL ARTE SACRO" Y "CÓRDOBA, CIUDAD CONVENTUAL"






Después de presenciar la intervención que recojo en la anterior entrada, en un sábado, que parecía más de mayo o junio, merecía la pena pasear por una judería muy animada con los turistas y con algún que otro "txuri-urdin" a la espera del partido de fútbol esta noche.

Ayer salió el estudio realizado por la Universidad Loyola de Córdoba, sobre el impacto que supone el Córdoba en primera división -o como se conoce ahora, "la liga adelante"-

El impacto del Córdoba en primera en "El Día de Córdoba"

Más de 62 millones de euros es una cantidad significativa para nuestra ciudad. Y hay que cuidarlo. Claro, que ahora como futbolero no comparto muchas decisiones que se toman, como cambio de entrenadores que pueden suponer casi un millón de euros -ahora, yo, como en otras actividades, digo lo mismo: siempre que no sea mi dinero, que hagan lo que quieran-


Bueno, continúo con el principio.
Pasear por la Judería es siempre un motivo de orgullo para cualquier cordobés -porque, la verdad, es que está muy bien; simplemente pequeños arreglillos reduciendo tanta cartelería y prendas colgadas, especialmente en la calle Deanes-. Y, entrar en la Mezquita-Catedral, gratis, es todo un privilegio. Por cierto, y ahora que colaboro con el Ayuntamiento, lo que no sucede con los museos locales, que son de pago también para la ciudadanía cordobesa. Yo no sé porqué se monta tanto con la inmatriculación de la Mezquita-Catedral (lo que ya traté en otra entrada), y no nos quejamos de necesidad de pagar una entrada en los museos municipales. A fe que no lo entiendo -sin segundas-. Claro que tampoco comprendo como el espacio del Triunfo de San Rafael de Verdiguier, también se haya inmatriculado.


El espacio inmatriculado -el Triunfo y su entorno- desde el otro espacio inmatriculado -la ventana que da a los servicios de la Mezquita Catedral-

Desde otra perspectiva, con el autor.

Probablemente, uno de los mejores miradores del entorno. Y poco conocido por la ciudadanía. Por cierto: No sé quién se encarga de la limpieza -así como de su apertura o cierre-. Pero que lo continúe haciendo: está perfecto.

La vista.


 Probablemente habrá que conceder un premio a los concejales -de ahora y de otras corporaciones- que permitieron tal hecho (hay personal en paro para ser contratados y buscar en los archivos los documentos de propiedad, por si no lo pueden hacer los funcionarios).¡Yo, a mi alrededor, conozco varios y perfectamente preparados!

Todavía estoy en el entorno de la Mezquita-Catedral, lo que me lleva a comentar otro espacio que desconocía: el centro de visitantes.








 Reconozco que al principio era bastante crítico -lo mismo que me sucedía con el nuevo Museo Arqueológico y ahora me desdigo- pues me parecía una mole que "desafinaba" con el entorno. Ahora que he podido entrar en la planta baja, vuelvo a desdecirme: es un espacio diáfano a la altura de nuestra ciudad.




Claro, y otra cuestión que no entiendo -o que no quiero entender-, las polémicas por el uso, por... Me da igual. Y, además estoy deseando subir a la terraza. ¿Por qué no colocan ahí un espacio de ocio/bar como en muchas terrazas-miradores de lugares de nuestro mundo mundial: sean los museos capitolinos, el museo d'Orsay...? Vamos que puede haber veladores para que los turistas disfruten de las visitas y del descanso. ¡Que no se va a poner un puticlub! Si se saca a concurso, lícito y licitado... y no se le da al amigo del amigo -o a la empresa del familiar del delegado correspondiente o del familiar del concejal, según dependa de la Junta de Andalucía o del Ayuntamiento-.
Lo que sucede es que cuando un partido político dice "A" el otro dice "C"; ya que en lo único que se ponen de acuerdo es en la "B" -la caja, por supuesto-.
(Nota: las malas lenguas dicen que soy muy crítico con los partidos políticos, con lo que yo llamo "el tripartito". Es que lo excepcional se ha convertido en habitual. Desde las cúpulas a las bases. Si hoy Cospedal ha dicho que está escandalizada, imaginen cómo estamos los ciudadanos que los mantenemos. Y los nuevos parecen una versión moderna de lo antiguo)






 Analizado el entorno, corresponde ahora a las exposiciones.

La primera, TENO Y EL ARTE SACRO. 




Reconozco que soy un admirador de algunas de las obras del desaparecido autor que vivía en Pedrique; especialmente las que integraba el metal con las piedras recogidas del campo. Ahí tenéis su biografía.




De verdad, era un artista excepcional. Ahora, a lo mejor, puede parecer fácil lo que él hacía. Pero...






Bueno, y ésta que aparece a continuación, me la pediría -como dicen los niños-. Yo también utilizaría la tarjeta negra, fantasma o como se llame para comprarla. El águila representando a San Juan Evangelista. No tiene precio. Para mí, la mejor no ya de la exposición, sino de toda la obra del autor.






Es fantástico que los niños se acerquen al arte. Para ver esta exposición no hay que entrar al recinto interior. Está en el antiguo patio de abluciones -el Patio de los Naranjos-, la escuela en época musulmana.





Si no podéis acudir, ahí tenéis el catálogo y una panorámica de la exposición.












LA OTRA EXPOSICIÓN, LA YA EXPLICADA EN EL BLOG, ES "CÓRDOBA, CIUDAD CONVENTUAL".
Sé que soy reiterativo, pero merece la pena. Cómo, al visitar cualquier museo o el mismo continente siempre aprecias un detalle, algo que te sorprende. Y, además, gratuito -¡otra vez!-.










Podemos apreciar detalles increíbles, como el arrobo que presenta San Francisco de Asís en la obra realizada por José de Mora en el tránsito entre el XVII y XVIII. 

O en la adustez del Beato Francisco de Posadas, del siglo XIX, y que está en la Iglesia de San Pablo. Por cierto es extraordinaria la diferencia que existe entre la vista de que incluyo y la del catálogo. Por cierto, el que se le haya salido la cruz de la otra mano cambia absolutamente la percepción de la imagen. En la original, Francisco de Posadas medita, probablemente sobre todo lo que supone la cruz. Así, y desde esa vista...


La dulzura de esta imagen de Santa Teresa es innegable. Obra nuevamente de José de Mora.



De la parroquia del Carmen es el Valdés Leal tan alabado, y con razón, por mi compañero de Departamento Enrique Santos.





De José Risueño es el San Juan de la Cruz, en madera tallada y policromada, que está en la Iglesia de San Cayetano. Obra de finales del XVII




 Del bujalanceño Antonio Acisclo Palomino son San Pedro -con las llaves- y San Pablo -con la espada-. Iconografía muy conocida y que mi "paisano" realizó para los trinitarios (se encuentra en la Iglesia de La Trinidad). Magníficos. Y más con el entorno.






Esta obra, "la Santísima Trinidad", pequeña obra de autor anónimo del XVIII, es de las que más me gustan. Proviene del antiguo convento de San Pedro El Real y está en la Iglesia de San Francisco. Realizada en madera tallada y policromada.





Y otra obra excepcional. El Arca eucarística de Damián de Castro, en plata en su color y sobredorada.  Fíjense en los detalles.



 Y, como resalté más arriba, una posibilidad de ver los espacios de la propia Mezquita Catedral.
Ya sea a Don Luis de Góngora y sus restos.








O la Santa Cena de nuestro Pablo de Céspedes.



O la Capilla Real, a la que espero entrar algún día.



O el tetramorfos; la representación de los evangelistas pero que servían a mi padre para contarme la historia, cuando yo era niño, del buey que traía de mi Cabra natal las columnas de caliza marmórea y que murió -textualmente: "reventó"- cuando trajo la última.




O Santiago Matamoros en la capilla mayor de la catedral. A ver si llamándolo "apóstol Santiago" no suena a políticamente incorrecto. No podemos cambiar los tiempos pasados; podemos mejorar los futuros... y ahora parece que algunos de "los otros" se han vuelto los ortodoxos, los talibanes...




Y qué decir de la sillería del coro.


 Concluyendo: cuando tengan tiempo, vengan a disfrutar de nuestro Patrimonio. Es gratis; se aprende... y, al final, colaboramos en su protección y defensa. En lo poco bueno que podemos legar a las generaciones futuras.