viernes, 24 de octubre de 2014

EL CATÁLOGO DE LA EXPOSICIÓN: "CÓRDOBA CIUDAD CONVENTUAL", UNA EXCEPCIONAL APORTACIÓN A LA HISTORIA DE CÓRDOBA





Lo que más suelo valorar de una exposición es su catálogo. Las muestras son efímeras y lo que permanece es su reflejo en papel -o, con los nuevos tiempos, en formato digital-. En ocasiones la exposición está por encima del catálogo; y, en otras sucede lo contrario. Hay exhibiciones imperfectas y otras donde su referencia escrita deja mucho que desear. En algunas, si la muestra es excelente, el catálogo es excepcional. Es lo que sucede en este caso.
La labor conjunta de María Yllescas y fray Juan Dobado, con la colaboración coral de fotógrafos, maquetadores, funcionarios municipales y monjas y frailes -contando con Piedad Aroca como coordinadora- ha concluido con la creación de una magna obra, como también se define la misma muestra.

María Yllescas comentando la exposición al Obispo de Córdoba, al alcalde y al concejal de Patrimonio.



La publicación, editada por el Ayuntamiento de Córdoba, donde colaboran  la Diputación, la Diócesis cordobesa, el 775 aniversario de la Catedral,  y patrocinan el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad y de la fundación Caja Rural de Córdoba, es una gran aportación a la Historia de Córdoba en sus últimos ochocientos años.






Guste o no, la realidad solo es una: de la mano del poder civil llegaron a Córdoba comunidades religiosas que fueron poblando el espacio intramuros -lo que se llamaría "la villa"-, así como el entorno periurbano y rural. En el libro se recogen exhaustivamente las 44 fundaciones conventuales, incluyendo  las 11 que han sido demolidas. 













Sobre el conocido "plano de los franceses" -1811- aparecen recogidas las distintas fundaciones que poblaron nuestra ciudad. Su emplazamiento demuestra la importancia que tuvieron, y que tienen. Un ejemplo se halla en el Convento de San Pablo -donde permanece la Iglesia y el Convento del Císter, junto al Jardín de Orive y la sacristía, ahora sala de exposiciones y conciertos- que casi se uniría al de San Pedro el Real -del que se conserva parte del Claustro y la Iglesia de San Francisco, donde en su fachada existe la única representación de Fernando III en nuestra ciudad-

Parte del texto relativo al Convento de San Pablo:
"...fue uno de los cuatro que se fundaron a raíz de la conquista de Córdoba por  Fernando III. El convento se pone bajo la advocación de San Pablo porque fue el santo del día en que se conquistó Córdoba... Este espacio sobre el que se levantó el convento albergó infraestructuras romanas y un barrio islámico, siendo un lugar estratégico en el urbanismo cordobés, al localizarse frontero a la Puerta de Hierro de la ciudad, y lindero con la principal vía de acceso a ella...llegó a ser uno de los más importantes de la Orden de Santo Domingo, llegó a ser una importante casa de estudios... el cual se elevó en la primera mitad del siglo XVI a Colegio Mayor lo que equivalía a una incipiente universidad...
...Por el plano de 1811 podemos hacernos una idea de la gran extensión que tenía el Convento, ya que ocupaba una extensa manzana de 43,41 hectáreas...
... Durante la ocupación francesa, en 1810, el convento fue convertido en cuartel y solo la iglesia mantuvo la función original. Posteriormente tras la desamortización de 1835 el Convento se cerró y en 1848 gran parte de él se derribó por el estado ruinoso que presentaba. No obstante algunas dependencias fueron reutilizadas; así parte del edificio conventual se dedicó al Gobierno Civil, pasando en el año 1884 a sede de la Diputación Provincial y, posteriormente, a Biblioteca Provincial, tal y como se puede apreciar por el escudo de la Diputación Provincial existente en las pilastras de la verja del callejón de los Galapagares.
En 1897 el obispo de Córdoba cede lo que quedaba del convento a los Misioneros Hijos del Inmaculadol Corazón de María, Padres Claretianos, que comienzan su reconstrucción bajo el patrocinio del padre Pueyo. Estas obras fueron realizadas bajo la dirección del arquitecto Adolfo Castiñeyra y del escultor Mateo Inurria, los cuales plantearon una intervención de carácter neomudéjar, que se observa tanto en la nueva ornamentación de las capillas como en la galería de las nuevas dependencias... Destaca de este momento la adquisición del carrillón de campanas por el padre Pueyo de la Exposición Universal de París de 1900, uno de los pocos de esta clase que quedan en España."






En las páginas del libro podemos ver qué conventos fueron fundación real o nobiliaria,  como los fundados por  los marqueses de Villaseca, de El Carpio. los de Almunia, los de Guadalcázar, o los Condes de Cabra, entre otros. En aquel tiempo, de mayorazgos, y de sociedad estamental, era habitual que los privilegiados fundaran conventos, en ocasiones para recoger a alguna de sus hijas que no habían sido casadas con otro noble y que se "vinculaban" con Dios a partir de la toma de los votos.
Fechas de fundación; distinción de conventos masculinos y femeninos; órdenes religiosas, conventos extinguidos... . Con extraordinarias fotografías, la mayoría a doble página, se detallan uno a uno, incluyendo los extinguidos, toda la relación de los conventos de Còrdoba entre 1241 y 1983, según la orden religiosa a la que pertenecen.











Si toda esta primera parte está realizada por María Yllescas, la segunda, es decir, la explicación detallada de cada una de las piezas incluidas en la exposición, está elaborada por el padre Juan Dobado Fernández, Carmelita Descalzo, destinado muchos años en Córdoba y ahora en Sevilla, Comisario de la Exposición.











Extraordinarias obras de arte, que van desde óleos firmados por Valdés Leal,Antonio del Castillo o del bujalanceño  Antonio Acisclo Palomino,  a esculturas de Pedro de Mena, José de Mora o Mencía de Oliva, madre del historiador Ambrosio de Morales. También se incluyen libros de misa o manuscritos de Santa Teresa de Jesús;  otras artes decorativas como cálices, bandejas.... es dedir una MAGNA EXPOSICIÓN EN UN LUGAR ÚNICO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD.









Para los ciudadanos de Córdoba la entrada a la exposición -como a la Catedral-Mezquita- es gratuita. 
El saborear tanto el continente como el contenido sacia cualquier espíritu ávido de conocimiento. Pero la guinda a ese pastel es el magnífico catálogo, que se puede adquirir por menos de 30 euros, más barato que, por ejemplo, una entrada a un partido de fútbol (y, no es una crítica, porque yo soy muy futbolero, aunque reconozca que es el actual "opio del pueblo). Lo dicho, por menos de lo que cuesta un partido de fútbol en nuestra ciudad. Y, tal como van los tiempos, tras su disfrute con un  mejor regusto que el obtenido por los visitantes al Nuevo Arcángel...

PORQUE EL VIEJO ARCÁNGEL SAN RAFAEL...
¡ESTÁ EN LA EXPOSICIÓN!








Hoy que es el día del Santo custodio de Córdoba... Por supuesto, San Rafael solo en Córdoba.