sábado, 4 de octubre de 2014

LAS ACTIVIDADES SOBRE EL XX ANIVERSARIO DE CÓRDOBA COMO CIUDAD PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD.





 Hace días que se iniciaron las actividades que conmemoran el XX aniversario de Córdoba como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Entre las múltiples que hay, y donde nosotros participaremos, hay una serie de visitas temáticas guiadas. Hoy correspondía a "La Córdoba subterránea".




Es sorprendente ver cómo la gente se  admira al comprobar cómo las ciudades crecen en tamaño -a lo ancho, con nuevos barrios...- pero que también crecen en altura.Mi homónimo Paco, compañero de Instituto, que tan bien  ejerce  su trabajo como conserje pero que yo observo que hubiera sido un docente extraordinario, por su afán en aprender, por su interés en difundir, se sorprende al ver que las ciudades pueden crecer, y mucho, en altura -era uno de los participantes, junto a su familia-. Que los años, decenios, siglos o milenios hacen que la cota de una ciudad crezca; por ejemplo un par de metros en relación con Corduba, la Córdoba romana.







La visita a la ciudad subterránea, a aquella donde podemos observar lo realizado por nuestros antepasados, nos ha llevado a ver aparcamientos, tres, y dos espacios donde no podía haberlos -uno en una calle peatonal, el sótano de la tienda Berskha en la calle Concepción -en el antiguo convento de la Concepción, calle bautizada con ese nombre, y donde antes que el rezo se practicó la natatio; y otro una domus en el elitista hotel Hospes el Bailio-
Una visita muy didáctica sobre nuestros orígenes a cinco espacios distintos:
- El primero, el aparcamiento de la calle Cairuán, esquina Campo Santo de los Mártires. Allí está la intersección de la Medina, o espacio de la muralla romana, con el espacio musulmán, con el alcázar califal. Los restos conservados, murallas romanas e islámicas, paño de la muralla con un espacio cegado que llegaría a los baños califales, una cisterna... demuestran cómo se puede convivir con lo antiguo y lo nuevo. Vamos, que lo antiguo no es una rémora en el crecimiento de la ciudad.










- El segundo, repite la misma estructura, probablemente mejorada. En un bloque de viviendas frente a la antigua Veterinaria, donde hoy está el Rectorado de la Universidad, aparecen una serie de cloacas y obras de alcantrtillado vinculadas por una parte con el anfiteatro allí existente, y por otra con los barrios extramuros de aquella época.











- El tercero, la "natatio" de la calle Concepción, en el sótano de Bershka. Piscina abierta en su momento, lugar de relax para nuestros antepasados.










- La cuarta referencia ha sido la visita a los restos de la muralla romana de Ronda de los Tejares, 13. Excepcionalmente conservados. Donde los aparcamiento vuelven a vivir con la Historia








- Y, al final, la guinda, la domus -más que villa o palacio- ubicada en los sótanos del Hotel Hospes El Bailío. El peristilo, junto a una habitación con un gran mosaico, es tan magnífco como el "spa" que el hotel posee para atracción de los clientes y que hay que atravesar para llegar a los restos romanos.














La  visita de hoy plantea una serie de cuestiones interesantes y poco correctas, probablemente,  a nivel político o incluso arqueológico:

- La aparición de restos arqueológicos no tiene porqué afectar a la evolución de una ciudad. Si se pretende crear una infraestructura necesaria para solucionar un problema de ahora, el exceso de vehículos particulares, cocheras, y aparecen rectos arqueológicos, pues se respetan algunos, se estudian en profundidad y se extraen las conclusiones correspondientes. La ciudad sigue avanzando en el futuro.
- Existirán restos que paralicen el crecimiento, pero en ocasiones esa paralización provoca la imposiblidad de seguir avanzando, probablemente sin sentido, En ocasiones hay restos arqueológicos que se deben proteger, pero en otras creo que no.
 Un ejemplo; el bulevar Gran Capitán estuvo a punto de convertirse en un aparcamiento subterráneo,  Pero  a la vista de los restos se decidió taparlos. ¿NO HUBIERA SIDO MÁS PRÁCTICO PERMITIR LA CREACIÓN DEL APARCAMIENTO? Ahora sin embargo un espacio con carencias de aparcamiento en el centro... Lo mismo podemos decir del sótano existente en la plaza de la Corredera. ¿De verdad que es más correcto, "más progre" proteger esos espacios que permitir avanzar? Que no es arrasar, lo que se ha hecho en múltiples ocasiones... como sucedió, por ejemplo, al destrozar el yacimiento del Palacio Maximano Hercúleo -o lo que sea- en la época de las "vacas gordas" con el PSOE de Felipe González en el gobierno-... ¿Cuántos años han estado mal vistos los aparcamientos en espacios como el de la calle Cairuán.,,,?
Queda ahí mi reflexión...