viernes, 4 de noviembre de 2016

VIVIR Y SENTIR EL PATRIMONIO: LA MIRADA DE LOS JÓVENES.

Quien lea mi "estado" en el blog se sorprenderá porque soy "hincha del Gabón". Ya me lo recuerdan cuando la selección de ese país juega contra otra, de higos a brevas, como sucedió en el pasado septiembre. Alumnado y antiguos compañeros me recordaron que ese día Gabón jugaba contra Marruecos. Menos mal que empató, pues su triunfo me hubiera costado invitar a toda la clase de 4º  A del IES Rafael de la Hoz a un desayuno.
Nadie me pregunta por mi estado de permanente indignación, pues eso se da por supuesto.
Uno piensa que su estado de estupefacción, e indignación, no puede ser superado. Sin embargo, los acontecimientos demuestran cómo eso no es así, pues es fácilmente superable.
Sí, ya en 2014 mi querida y apreciada Piedad Aroca, para celebrar el vigésimo aniversario de Córdoba como Ciudad Patrimonio, puso en marcha el proyecto "Vivir y sentir el Patrimonio", y dentro de ese proyecto estaba nuestra mirada; bueno, la de nuestro alumnado, la mirada de los jóvenes. 
Increíble el trabajo de Ana Ruiz, por "Arqueología somos todos", Carmen Cerezo, por "la Casa de Tomasa", Raquel Jurado, con su alumnado de la Escuela de Arte Dramático, y con nuestro alumnado del IES Blas Infante. 
Casualmente ese mismo título corresponde a un nuevo proyecto -ya iniciado antes, desde la Alhambra- de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. 
Y hete ahí que, como advenedizo, nos sumamos al proyecto. De pronto, proyecto,  parido por nuestra querida superioridad. Y ahí, a última hora, lo reconozco, nos sumamos. Lo digo en plural pues no solo fue nuestro nuevo centro, el IES "Rafael de la Hoz", sino también el antiguo, el Blas Infante.
Pues sí, no sé cuántos años llevamos con esto de divulgar el Patrimonio. Yo, y lo digo en primera persona, de manera activa más de catorce años. Todos los que llevo en Córdoba. Ya en mi primer año del IES "Pablo de Céspedes" -luego fusionado con el Blas Infante-, conseguimos ganar el II Concurso "Conocer las Ciudades Patrimonio", que nos llevó a Alcalá de Henares y a Ávila. Desde ese año me dedico a pasear con mi alumnado por mi ciudad y por otras, sean pequeños pueblos o ciudades Patrimonio de la Humanidad.
Hoy mismo, día 4 de noviembre he recibido una pequeña alegría. Sí, mi alumna Esther, de 3º de PMAR, mientras preparaba un pequeño trabajo sobre el arte de los Reyes Católicos -al mismo tiempo que preparamos el concurso "Descubre el Patrimonio de tu barrio", me ha pedido que visitemos un museo. Tal cual, un museo. Le he, les he, prometido, que dentro de un par de semanas nos vamos al Arqueológico y al de Bellas Artes. Esa pequeña aportación se agradece más que un buen premio. Y se lo he dicho a ellos.
Que no desvaríe más de la cuenta. Pues sí, nos sumamos al proyecto "Vivir y sentir el Patrimonio", ese que apadrina ahora la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía; el que tiene el mismo nombre de aquél preparado por mi querida Piedad Aroca.
El sumarse al proyecto es para que toda esa "molestia" a la que se ve sometida el profesorado que trabaja contigo cuando le rompes la dinámica de la clase -o te acompañe, o participe en la labor-, tenga la compensación de unas pocas horas al año para sexenios o similar, o para el concurso de traslados. Nada, se prepara el proyecto, más o menos a la carrera, y, ¡adelante!.
Pues nada, primero recibes un correo de aceptación, y luego un informe, demoledor, desmontando tu trabajo. Vale que rechacen el proyecto por precipitación, por mala elaboración. No, el burócrata de turno, llamémoslo "Ricardo", te lo tumba porque no es innovador. Ese tal "Ricardo" es aquél que yo denuncié hace tiempo de que solo valía para revisar si en la instancia tenía puesta la póliza. Es el que se encierra en una habitación y espera que todo pase por su parte de embudo. Desconoce la realidad, solo su embudo. Si las cosas no pasan por su embudo, no valen. Da igual. Allí está sentado en su despacho esperando ver los papeles y si tienen la póliza puesta. Si sobre el papel es bonito y tiene la póliza, pero consiste en presentar princesas en un cuento, !adelante¡. Eso sí, como no tenga la póliza bien puesta, o un poco ladeada, no vale. Te tumban el proyecto. No porque no sea bueno, por la forma de colocar la póliza.
Ahora el profesorado está colocando miles de pólizas en un documento -casi- inútil llamado "programación". Sí, de verdad, los que no pertenecéis al gremio es difícil comprender hasta qué punto el profesorado está quemado con las programaciones. Se olvida la referencia, se quiere un documento bonito, con una póliza bien puesta. Que luego se aplique, no importa. Tiene que estar primoroso. Da igual lo que enseñes, pero la programación, pulidita. 
Bueno, pues lo mismo sucede con el proyecto "Vivir y Sentir el Patrimonio". El Ricardo de turno, probablemente uno de esos entre 17000 y 20000 cargos de libre designación existentes en parte de la piel de toro llamada "España", desde su despacho decide sobre el bien y el mal. La realidad no le interesa; solo el estado de la póliza. Él contento, y sus responsables, también. Todos felices. La envidia del entorno.
Y yo, permanentemente indignado con los ricardos inútiles de turno, decido abandonar el proyecto y seguir trabajando por mi cuenta. Ahora, eso sí, mis compañeros colaborarán sin tener el premio de las veinte horas -o treinta- del reconocimiento para lo sexenios. Bueno, también tendrían que haber pasado por escribir unas palabras el el "COLABORA"; pues lo que no se hace en el "COLABORA" no existe. Así es, y eso ya lo he sufrido en mis propias carnes. Absurdo, inútil, imbécil. INDIGNANTE, en suma.
Pues nada, como renuncié a ese "caramelito" de horas, pude recibir al alumnado del Ibn Gabirol, lo que describiré en entrada aparte.
Ahora, solo quiero recordar el primer proyecto de ese frustrado proyecto participativo de mi instituto y que yo iba a coordinar, frustrado, no por el ricardito de turno, sino porque a pocos años para mi jubilación, el burócrata de turno no me hace plegarme a sus condiciones -iba a decir el tonto de turno, pero lo mismo se indigna, y eso es privativo mío-. Pues sí, por fin me ha llegado una reflexión, de mi querida, y recién conocida Carmen, alumna de 4º A, sobre el proyecto de la visita de Isabel II.
Ahí va:
"ISABEL II Para empezar, es una experiencia muy enriquecedora e interesante,porque conoces un poco más de tu propia historia y sobre todo de la historia de tu ciudad, Córdoba. Yo siempre he tenido mucha curiosidad sobre Córdoba y sus historias famosas ya que ha sido en una época el centro del mundo. Con este paseo por nuestra ciudad parte de conocer la visita de Isabel II, conocemos leyendas de las calles y el porqué de muchos de sus nombres,que vienen de épocas muy antiguas y de historias con engaños y melodramas. También hemos andado por calles,callejas,plazas e iglesias que nunca habíamos visto ni oído. Sobre la visita de la Reina en 1.862 nos muestra las costumbres en esa época y como se derrochó el dinero en Córdoba,a la llegada de los reyes,para arreglar calles y regalos para sus hijos . Conocemos cuales eran las calles importantes en el siglo XIX,dónde seguía la muralla y por donde pasa Isabel II desde su llegada hasta su partida y que se hospeda en el palacio episcopal. Visitamos museos que nos cuentan un poco más de nuestra historia. Conocemos los farmacéuticos famosos de esa época,ahora con su nombre en una calle,los escritores cordobeses, la corrida de toros que le hicieron, la feria donde antiguamente se hacia en el paseo de la Victoria(como hasta hace pocos años),los representantes de los pueblos más importantes de entonces. Aprendemos la vida de Isabel II,unas de las primeras mujeres en reinar ya que antes sólo podían reinar los primeros varones de cada rey. Fue casada muy joven y tuvo muchos hijos,12 exactamente, esto nos muestra como se vivía en aquella época se casaban sin amor sólo por compromiso y la mayoría con parientes,también la temprana edad indica que la tasa de vida era muy baja por lo que puede que con 15 años ya haya vivido un poco menos de la mitad de su vida, porque podía morir a los 40-50 como mucho. Sus numerosos hijos,de los cuales mueren la mitad, nos recuerda que en esos años las mujeres parían mucho ,puesto a que sabían que la mayoría morirían al nacer por la condiciones de higiene que se sufrían. Además con su reinado estudiamos diversas guerras. En mi opinión este proyecto sobre Isabel II es muy educativo,ya que nos amplía la cultura general y la sabiduría de leyendas cotidianas de nuestra ciudad que es lo mínimo que tendíamos que saber,algo de nuestra historia,por lo que también amplía los conocimientos sobre nuestro patrimonio".
Gracias, Carmen. Tú eres el porqué de los que nos dedicamos a la tiza seguimos cogiéndola con ganas, porque si fuera por los que están en los despachos... 
Nada, que no sé si soy más hincha del Gabón -pues decidí ser de esa selección porque nunca la había oído jugar en partido oficial, y se sufre siendo hincha culé- o indignado. Creo que cada vez estoy más indignado con lo que veo a mi alrededor. Y, que conste que no estoy pensando ahora en el caso de los ERE o en la GÜRTEL.