jueves, 12 de noviembre de 2015

LA ESCUELA DE ARTE DRAMÁTICO DE CÓRDOBA.


RAQUEL JURADO Y MIGUEL ÁNGEL. Raquel Jurado desde el año pasado colabora con la celebración del aniversario de Córdoba como ciudad patrimonio. Sus montajes son excepcionales.

Es bueno conocer a personas. Ellas te permiten descubrir nuevos espacios que existen en tu entorno.
Las Escuela Superior de Arte Dramático de Córdoba es uno de esos lugares desconocidos. Desde luego, si lo fueran, como hemos tenido la suerte de conocerlo nosotros; tendrían una lista de espera más larga que la de operación de cadera. Porque cadera, brazos... y mucho ánimo se debe tener para entrar allí. 
Desde la entrada se respira otro aire. Una mezcla de bohemio y estudiante, que recuerda el entorno de la place du Tertre en Montmartre (París). Los tipos no coinciden con una facultad al uso. Son jóvenes con vida; con ganas de saltar, bailar... Es increíble. Si lo ves fuera, más sorprende por dentro.
Desconocido, muy desconocido, ese mundo que tiene dos grados, uno de escenografía y otro de interpretación siguiendo el plan Bolonia, y que comparte espacio con la Escuela de Danza.
Goval, Miguel Ángel y Raquel Jurado. De Raquel ya he hablado en otras ocasiones, pues es la alma mater de las actuaciones del 17 de diciembre. Allí estaba en su clase de interpretación musical.
Goval, el artista plástico urbano y compañero, fue el primer encargado de hacernos la primera parte del recorrido. 


Goval en el inicio de la visita guiada por la Escuela.

En el teatro



Comenzaré por orden con el teatro. Pocos centros tienen un teatro a la italiana como el nuestro. La capacidad es de unos 300 espectadores, pero donde está la magia es en el escenario. Impresionante, con un peine de 14 metros de altura -¡qué rápido aprendo de los buenos maestros!-, casi igual al del Gran Teatro de Córdoba.





Bajo el escenario hay más vida: las clases de escenografía y caracterización.

La clase de caracterización.


Y las de escenografía



Porque sí, hay dos opciones de grado: escenografía -todo lo que rodea al teatro- e interpretación.
Arriba, más vida. En los distintos espacios pudimos participar en clases de expresión corporal, mimo e interpretación musical.
Un descubrimiento alucinante. Allí hay vida... lo que probablemente falte en otros espacios docentes. La libertad y la libre expresión se respira por todos los rincones. 
Un hallazgo...