viernes, 27 de noviembre de 2015

JOAN SANTACANA EN LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS DE CÓRDOBA.



Ayer, en la preparación del día 17 de diciembre, pude observar cómo el profesor Santacana desarrollaba una conferencia en la Facultad de Filosofía y Letras, con el título "La educación patrimonial y los desafíos de la generación digital".
Tras leerlo o escucharlo en conferencias por internet, he tenido la ocasión de observar su magisterio en persona.
Es, sin dudas, uno de los máximos referentes de la Didáctica del Patrimonio. Arqueólogo en  origen y pedagogo posterior, es un comunicador/docente excepcional. Es decir, es un maestro.
Probablemente su mensaje choque un poco con los planteamientos "tradicionales" de la docencia.
Su tesis reside en una contradicción: en la escuela se quita el móvil al alumnado y todo el alumnado tiene móvil. Hoy en día la mejor enciclopedia e información está en internet.
El modelo de "memoria" humana está cambiando. Se vive enmedio de una nueva "generación multitarea" (los jóvenes pueden estar haciendo distintas tareas al mismo tiempo -lo que demuestran cotidianamente con el uso del móvil con distintas acciones simultáneas-.
"Hoy la escuela y el museo son prescindibles para enseñar conceptos. Hay medios y sistemas más eficaces. En la medida que se empeña en enseñar esto, se transforma en obsoleto. Deja de tener interés". Por lo que el docente debería centrarse en la enseñanza de la metodología.
"Hoy, cuando en la red podemos hallar mensajes multidireccionales, es absurdo pretender transmitir mensajes unidireccionales en el museo y en la escuela..."
¿Qué enseñar?
Frente a la realidad virtual, queda el museo (en sus múltiples acepciones), depósito de las fuentes primarias frente a la virtualidad... Lo auténtico es capaz de provocar emociones... Nos toca, desde la escuela y el museo, cuidar la inteligencia emocional, el reducto de las emociones...
"Frente a lo conceptual la escuela y el museo deben priorizar la metodología..." Y no solo la metodología, y eso lo añadí yo, la concienciación de la ciudadanía, comenzando por el alumnado, por el respeto de esas piedras, lo antiguo. Eso sí... no sueltas en una plaza o en un espacio sin información... Sino integradas y vivas... Y no, necesariamente, con realidad virtual; sino asumidas por la ciudadanía...