sábado, 2 de mayo de 2015

DE RATAS, HOMBRES, INQUISICIÓN Y BUJALANCE.



No conozco personalmente a José María Abril. Solo lo he visto paseando alguna vez por Bujalance. Sí  algunos de sus escritos, vídeos... y no en los relativos a su labor docente, que no entendería, pues la Física la abandoné en aquel antiguo 4º de Bachillerato. Y ya me cuesta bastante aplicar algunos principios de Física a la Geografía. Me refiero a la "Arquitectura del Sol y Bujalance".
Ya he realizado algunas entradas vinculadas con mi pueblo de adopción, al que ahora voy menos debido a la ausencia del personaje que alegraba la casa de mi familia adoptiva (que convirtieron al marido en hijo y hermano y al hijo en nieto, sobrino y primo) . De allí comparto un pequeño tesoro que me hace acudir, una semana sí y otra no, al precioso pueblo de la campiña o del alto Guadalquivir. Allí he encontrado nuevos amigos con los que comparto, entre otras cuestiones, intereses culturales. Allí conocí la poesía de Mario López, la labor cultural de Juan León -no estaría mal cambiar el nombre del teatro español por el de "Juan León"-, y, por supuesto, a mi pequeño tesoro y a mi familia adoptiva. Allí quiero retomar otra vez la investigación histórica que abandoné hace varias décadas, cuando mi profesor Miguel Avilés también nos abandonó. Y allí quiero también extender el proyecto de "Jóvenes Embajadores por el Patrimonio" o "Patrimonitos", pues el pueblo tiene patrimonio material e inmaterial para proteger. De hecho, y ya he dado los primeros pasos, quiero llevar en junio al profesorado que participa en nuestro proyecto Comenius "jeunes ambassadeurs du patrimoine matériel et inmateriel" para conocer su arquitectura y su patrimonio cultural y gastronómico.

En segundo lugar, ya tengo una entrada anterior donde expreso mi opinión sobre las elecciones, municipales, autonómicas y generales. De la política y los políticos. Por lo tanto, lo escrito más adelante no tiene ningún fin partidista.

En tercer lugar, mi defensa del Patrimonio sea aquí o en la antigua Mesopotamia me hace denunciar todo aquello que pueda afectar al mismo. Y cómo no, me alegro cuando se divulga y puede suponer rendimiento económico a una localidad donde la industria no brilla por su presencia, y, eso sí donde hay una potencialidad excelente con su oro líquido, en  ese "paisaje de olivares infinitos". El turismo supone más del 10% del PIB andaluz, y lo puede ser también en una localidad donde no hay playa, pero sí sol y patrimonio.

Expresado lo anterior, voy al tema, "de ratas, hombres, Inquisición y Bujalance":
No he podido acceder a la lectura del pasquín dirigido no sé si contra una persona o contra una lista electoral. Solo puedo hablar por la respuesta que José María Abril ha dado a ese libelo, panfleto... pasquín.
Y voy por partes.
De ratas:
 Las pobres se llevan todos los palos; viven de la miseria y en la miseria. Fueron las culpables involuntarias de la Peste Negra... aunque tardó mucho en saberse. Y de ellas se dice que son las primeras en abandonar el barco. Lo cierto es que rata es sinónimo de vil, rastrero, miserable, abyecto, despreciable o canalla.
Canalla, vil, despreciable... una rata es la persona que es capaz de denostar a otra haciéndolo de manera anónima...
De hombres:
Personas altruistas que laboran por el desarrollo de su pueblo suelen generar envidias y odios. No hablo del político, por supuesto. Hablo de ese hombre, catedrático de Física en Sevilla, amante de su pueblo al que lleva por la aldea global con sus teorías sobre la arquitectura del sol... La Pisa andaluza. Frente a eso, Bujalance ha ocupado las primeras páginas de la información por riadas o violencia. Se agradece cuando se muestran aspectos positivos de un lugar. ¡Cuánta gente acude a mi pueblo de adopción para ver su arquitectura!
Inquisición:
En tiempos pasados, el Santo Oficio funcionaba así. Se presentaban denuncias anónimas, y el acusado podía "tachar testigos" y si se demostraba la acusación falsa, el falsario era condenado.
José María Abril no tiene ni tan si quiera ese derecho. Es denunciado, calumniado, difamado... y la única defensa es el escribir una réplica. Parece ser que el autor del pasquín comparte aquello de "calumnia que algo queda". O la frase de Goebbels, ministro de propaganda nazi: "una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad".
Y Bujalance, esa...:

"Dorada almena califal alzada
frente a horizontes de Sierra Morena
Sol y campiña y olivar. Serena
ciudad por altas torres custodiada.


Bujalance, barroca y blasonada,
fiel a su historia de relumbres llena
donde su noble independencia suena
a paz de libertad por sí ganada.


Historia viva en ecos ya apagados
de su nombre latente en la memoria
de las tierras que surcan sus arados.


Rescoldos de un ayer hoy evocados
al cabo de los siglos, muda gloria
de dias, aunque acaecidos, no olvidados..."

Mario López.

Conocida por la poesía de Mario López, por sus pintores y escultores, del Barroco y del siglo XX; por su aceite; por su Patrimonio... hay que cuidarla, mimarla, protegerla para dejarla en herencia a las generaciones futuras...
Y a los hombres convertidos en ratas...