viernes, 15 de enero de 2016

DE ELECCIONES, GOBIERNOS MUNICIPALES, ARREGLOS Y SECTARISMOS... Y MIENTRAS TANTO LOS VECINOS SIGUEN IGUAL: EL CASO DE SANTA MARINA Y COSTANILLAS.

Tengo la sensación, repito, tengo la sensación -no es una verdad absoluta-, que a cierta parte de la ciudadanía cordobesa le interesa más el ruido que las nueces. Prefieren denostar al rival político que solucionar los problemas reales. Eso suele suceder cuando en vez de pensar como ciudadano, actúas como forofo de tu tendencia/partido/grupo electoral o similar. 
Tiempo ya ha que en este blog denuncio el grave problema de zonas reconocidas como Patrimonio de la Humanidad o su entorno, como sucede con la ajerquía, con el espacio incluido dentro de la antigua zona amurallada musulmana.
Aquí sí hay quien viva, pero no hay quien aparque. El modo de vida actual hace -casi- necesario el poseer coche y carné de conducir. El personal huye de los barrios donde eso no se pueda compatibilizar. Se vive casi dependiente del vehículo a motor. Y, en parte, es lógico.
Así, los barrios donde no hay aparcamientos se van marginalizando, o envejeciendo. La única solución reside en acabar con esas limitaciones. Y depende, necesariamente, de los poderes públicos -mediante la construcción o la concesión de licencias para realizar esos equipamientos necesarios-.
Un buen ejemplo de esta circunstancia es Santa Marina-Costanillas. 
Como se dice coloquialmente, "éramos pocos y parió la abuela". A la escasez de aparcamientos se une la remodelación de la plaza de San Agustín -aprovechada con anterioridad para que allí aparcaran quince o veinte automóviles-. Si a esa pérdida se une la lógica actuación de la policía local impidiendo el aparcamiento en todas las calles donde antes se permitía y ahora no... el problema se agranda.
Ahí, antes de las últimas elecciones, surgió una plataforma vecinal para reivindicar la obtención de servicios para el barrio. Me sumé y lo reflejé en el blog...




Pero, mire usted por dónde, cuando se acercaron las elecciones municipales -recordemos que la alcaldía hasta esa fecha estaba en manos del Partido Popular-, con inocencia yo solicité que las reivindicaciones se dirigieran a los distintos partidos o coaliciones exigiéndoles que apoyaran la petición. Por lo visto, eso no interesaba, así que yo me bajé de esa protesta.
No obstante seguí por mi cuenta...



Pues sí, ha pasado el tiempo, después de nuevas elecciones y cambio de gobierno y... ¿Cómo está la situación?

Veamos:
La pancarta que en su momento se colocó en el muro del solar, está algo más degradada. El paso del tiempo no perdona a nadie... ni a nada.
El solar, igual o peor, como se observa en la anterior fotografía o en las siguientes...

Bueno, exactamente hay dos diferencias: la primera, que ha aumentado el número de contenedores. De cuatro ya tenemos siete. No sé si eso es una metáfora para observar que todo será basura... Y otra, ya no hay manifestantes. ¿Será porque se da al gobierno municipal un tiempo prudencial para resolver el tema? ¿O es que ya no interesa, porque lo más importante ya está conseguido, es decir cambiar al grupo político que dominaba el Ayuntamiento? Ojo: no quiero decir que todas las personas que se manifestaban allí pensaran igual. Muy al contrario, probablemente era una minoría frente a una mayoría deseosa de arreglar su barrio.
Pues nada, la obra de San Agustín ya está bastante avanzada y ahora... ni tan siquiera se ha abierto el aparcamiento de Santa Marina. Que tampoco es una solución, puesto que desde Costanillas a Santa Marina hay más de quinientos metros... por lo que tampoco es una solución.
Eso, sí, ahora toca a la oposición -quien mandaba antes- denunciar lo que no se hace. Ahora no se toca el solar de Costanillas... El debate es por si se abre o no el aparcamiento de Santa Marina...
Por orden...

Bueno, como observarán... ahora los manifestantes están encabezados por la oposición...
MORALEJA: Pasarán cuatro años, habrá nuevas elecciones, y quienes seguirán pagando el pato -y a lo mejor, el pacto- serán los vecinos de Santa Marina y Costanillas... Con un barrio (cada vez más) degradado.
No sé cuál será la situación. Yo desde luego cada vez estoy más harto... algo más indignado día a día...