sábado, 5 de septiembre de 2015

SE NOS VA CURRA. SEGUNDA PARTE.

La protagonista

Enchaquetados... Primera sorpresa.

Tras la despedida que se hizo en el IES Blas Infante, ayer, día 4, los miembros -en masculino- del Departamento de  Geografía e Historia le hicimos la despedida (un hasta luego, más que un hasta siempre, porque Curra seguirá estando entre nosotros físicamente -es imposible que nos abandone-) en el restaurante EL BLASÓN. Aunque hay críticas negativas sobre este espacio, son absolutamente falsas. 


Los postres. La comida, excepcional.

Falta Enrique, el autor de la foto. Eso sí, ahí están sus gafas y su tabaco.

Felicidad...


El autor; la "despedida";  el nuevo jefe y autor de las próximas líneas, Enrique: "el jefe supremo" saliente, Pedro... y el pipiolo, Alfonso.

Tuvimos un trato excepcional, una comida del mismo tipo y una relación calidad/precio que... no sabemos puesto que fuimos invitados por Curra. No obstante los precios de carta eran muy, pero que muy asumibles. Y el trato del personal, exquisito. Es la primera vez que voy y pienso volver.



En la despedida también hay patrimonio... culinario y artístico.



Pero lo más interesante es la loa realizada por nuestro insigne poeta y nuevo jefe de departamento, Don Enrique Santos... Con su venia la incluyo:
NOTA DEL EDITOR: Si a oídos castos las palabras enrojecen o sorprenden, tienen dos opciones; una, dejar de leer, otra, hacer como que no se ha leído. La gran ventaja de usar un lenguaje vulgar, coloquial y culto entremezclado demuestra la riqueza de nuestra amada lengua romance, procedente del latín, y de la que tan buen uso han hecho personajes tan ilustres como nuestro Góngora, Quevedo, Alberti o Camilo José Cela entre otros...


Foto para la Historia. Observen la pose del nuevo Jefe: marcial, magnífico...Un poco de "peloteo" para ver si hay prebendas. Que el curso es largo. Jajaja



"Se nos va, es inevitable, y como bien refiere nuestro Líder Supremo, los negros nubarrones del desamparo y la monotonía amenazan allá en el horizonte.
Pero es lo que toca. Se nos va Doña Francisca, nuestra Curra, tan menudita ella, con su escurrido y menguado físico, tan poquita cosa... aparentemente. Curioso, porque en este terreno de lo corporal, a todos y todas nos ha dejado con la boca abierta más de una vez sacando a la luz si se terciaba, sin tapujos ni falsos remilgos, la tabula rasa que conforman sus pechos, logrando con su desparpajo y naturalidad que resaltaran más que cualquier turgencia o abundancia mamaria natural presente en la conversación.
¿Y quien de los hombres que aquí estamos no le ha oído describir, de modo oral o escrito, el páramo yermo de su Monte de Venus, inexpugnable ha tiempo y a su pesar, liberado de todo tipo de pelambrera, pelusilla y tarea depilatoria?... Según su propia confesión, tan vital parte anatómica conforma en su caso la límpida y satinada clave de un arco del triunfo por el cual se ha pasado y pasa, con gracia y salero, todas las tontadas y gilipolleces que tiene a bien su docto criterio. Y a eso sólo podemos exclamar: "Ole tus cojones"
Pero con todo lo dicho, virtudes y bondades naturales aparte, lo mejor de ti, Curra, está en el contraste. Pues la aparente fragilidad de cuerpo tan enjuto como el descrito encierra una personalidad arrolladora en el pleno sentido de la palabra, forjada a base de bien, y cimentada en una voluntad que se intuye férrea incluso en tus momentos de crisis y debilidad, que haberlos haylos
Huracán contenido, reconoce que has disfrutado mientras desatabas hacia nosotros los vientos de tus razones con toda esa parafernalia de tacos e imprecaciones tan de tu gusto, tipo "A éste ni caso...Está loco"; "Dejaos de gilipolleces"; "Cacho cabrones", "So mamones" etcétera...Eso sí: a los pocos días, toda comprensión, no dudabas en recular y regalarnos la suave brisa de una de tus sonrisas, con esa frase de disculpa tan propia de ti: "Si es que estáis acarajotaos..."
Te nos vas, Curra, y con ello pierde el Departamento el contrapeso femenino que estos años atrás nos ha mantenido tanto a raya como juntos, conformando un grupo de trabajo que era la envidia no confesa de otros muchos departamentos.
A todos nos dejas no voy a decir desvalidos, que ya somos gente talludita, pero sí un poquito huérfanos, sin el abrigo ni la sombra que nos suponía, en el ajetreo cotidiano del IESBI, tu sana franqueza, tu incansable laboriosidad y tu público y manifiesto aprecio hacia "tus hombres". Y aunque se incorporan nuevos miembros, mucho nos tememos que la sensación de que este curso el Departamento ha sido amputado no se nos va a quitar así como así. Porque no eres imprescindible, no, pero sí a todas luces insustituible
Y ahora, me vais a permitir personalizar un poquito.
En mi caso, han sido 4 los cursos compartidos contigo...Decirte que me han sabido a poco, y la puñetera nicotina me temo ahora me sabrá mucho más amarga y me será más necesaria, pues el resto de presentes son jodidamente limpios de alma y cuerpo, qué le vamos a hacer.
En mi caso, sólo puedo afirmar que no pasas desapercibida, ni en el gremio ni entre los alumnos, como nos ocurre a tantos otros.
En mi caso, sólo puedo decir que me jode tu pronta jubilación, como le jode al iesbi en pleno.
En mi caso, y aún sabiendo que en esta vida "A rey muerto, rey puesto", también sé que no podré evitar echarte de menos, aunque espero egoístamente que esa sensación no dure mucho.
En mi caso, y en nombre de todos, darte un abrazo de todo corazón, y sólo decirte

¡QUE TE VAYA BONITO!"