jueves, 25 de septiembre de 2014

LOS VECINOS DEL ENTORNO DE SAN AGUSTÍN SIGUEN CON LA PROPUESTA/PROTESTA PARA CREAR UNA ZONA SOCIOCULTURAL

Aquí no cabe lo de "palabras necias, oídos sordos". Un Ayuntamiento tiene la obligación de atender a su ciudadanía en las mismas condiciones, viva donde viva. Si se pagan los impuestos, los servicios han de ser similares.
La asociación de vecinos "Galea Vetus" sigue luchando porque se consigan espacios para uso vecinal -sociocultural- y aparcamientos en el entorno del barrio de San Agustín y Santa Marina.
En otra entrada anterior hacíamos referencia al problema:
http://jovenesembajadoresporelpatrimonio.blogspot.com.es/2014/03/por-fin-ha-estallado-la-indignacion-en.html
... Y, a día de hoy, los vecinos, y yo entre otros, seguimos en la misma situación.
Aquí no hay instalaciones socioculturales, es casi imposible encontrar un aparcamiento de pago; por supuesto es imposible encontrar uno gratis. Si se sigue así, se conseguirá convertir esta zona en un desierto demográfico, o crearemos un nuevo espacio marginal.
La gente para vivir necesita una serie de objetos que se han convertido en la prolongación de la persona: el móvil o el coche, por ejemplo. Si no damos servicios a la población, los jóvenes en un futuro -cuando salgamos de esta maldita crisis que la pagamos la que no la hemos provocado, mientras que no afecta a los que sí la han creado (políticos, banqueros...)- abandonarán este barrio que se convertirá en marginal. Y, probablemente, ya no quedarán fondos de la U E para revitalizarlo una vez que se hunda.
A eso podemos unir las nuevas ordenanzas de higiene urbana, que también he tratado en una entrada anterior:
http://jovenesembajadoresporelpatrimonio.blogspot.com.es/2014/09/el-esperpento-de-las-nuevas-ordenanzas.html
El vecindario debe ser extremadamente limpio -o similar- según el modelo teórico de las normas. Eso sí, el Ayuntamiento tiene patente de corso para crear muladares -o para permitirlos- siempre que estén cercados, siguiendo el dicho "ojos que no ven, corazón que no siente".
En ese espacio baldío -aunque se supone que tiene dueño- convertido en muladar -vean la fotografía adjunta- los vecinos quieren el revolucionario proyecto de  poseer un espacio donde convivir. Probablemente la convivencia también sea ahora revolucionaria. Además probablemente los poderes públicos nos están haciendo un favor; ni convivir -¿para qué se quiere un centro vecinal, una plaza donde hablar...?-, ni vivir -si no tienes sitio para guardar tu coche, véndelo, así sacas un dinerillo y además ni contaminas y haces ejercicio, aunque tu trabajo esté a varios kilómetros-. Debemos felicitar a nuestros regidores porque cuidan nuestra salud.