jueves, 21 de julio de 2016

HAGAMOS ESCRACHE A LOS QUE NOS MANIPULAN.



En 2013 la Fundación del Español Urgente convirtió a "escrache" en la palabra del año en 2013. Escrache es un concepto con una historia dura, y nos lo recordó en su momento, la Fundéu:

«Escrache reúne cualidades en los dos aspectos: es una palabra con un origen no del todo cierto, pero muy interesante, que ha llegado al español de España desde el de Argentina y Uruguay, y que se convirtió en protagonista de la actualidad y en el centro de una polémica en la que se cruzaban los elementos lingüísticos y los políticos», aclara Muller.

El Diccionario de la Real Academia Española no incluye ese término, pero sí el verbo escrachar como una expresión coloquial propia del español rioplatense con dos significados: ‘romper, destruir o aplastar’ y ‘fotografiar a una persona’.

El Diccionario de americanismos, de la Asociación de Academias de la Lengua Española, añade que en esos países escrachar significa también ‘dejar en evidencia a alguien’.

Y para el sustantivo escrache aporta la definición que ha popularizado el término fuera de su ámbito original: ‘manifestación popular de denuncia contra una persona pública a la que se acusa de haber cometido delitos graves o actos de corrupción y que en general se realizan frente a su domicilio o en algún otro lugar público al que deba concurrir la persona denunciada’.

Con ese sentido y en el contexto de la investigación de los crímenes de sus dictaduras, empezó a emplearse con frecuencia en los medios de comunicación argentinos y uruguayos en los años 90.

En España la palabra se populariza durante las protestas organizadas en los primeros meses de 2013 por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).

Muy pronto, a la polémica generada por ese tipo de acciones, que llevó incluso a reformas legales para regular estas manifestaciones, se sumó otra sobre el propio uso del término, que para algunos representantes políticos no era más que un eufemismo para lo que consideraban un auténtico «acoso con métodos violentos».

Ahora otra definición que me encanta:"imbécil". 
La definición de la Real Academia Española:


Ahí me tienen, imbécil, tonto o falto de inteligencia, cuando apoyé  las manifestaciones para conseguir aparcamientos y un centro cívico en el entorno de San Agustín/Costanillas/Santa Marina. Todos los miércoles, siguiendo el método Pavlov, cuando sonaba la campana, nos manifestábamos contra el Ayuntamiento, con su alcalde del PP al frente. Cayó el PP y, por fín, el nuevo gobierno PSOE-IU más los "faltos de inteligencia" de Ganemos - es para no herir su sensibilidad- (pues hay que ser tonto para que se las estén colando de una manera flagrante; y no lo digo yo, lo dicen ellos) celebran las obras definidas por la ciudadanía en los distintos barrios. Y, ¡oh sorpresa!, del solar de Costanillas ni se habla. Pero, lo que es más indignante, se perdió el aparcamiento en San Agustín -tras la polémica con la ubicación de la escultura de Ramón Medina (¡otra actuación des-vergonzante)...- ¡Y no solo tenemos menos aparcamientos, sino que ya no se reivindican los nuevos!
Y eso, ¿por qué?
- Porque se ha solucionado el problema de aparcamientos del barrio: pues no.
- Porque han desaparecido los vehículos de esa zona: No, hay cada vez más y menos aparcamientos. Será el barrio con una demografía muy envejecida, pero no se muere el personal "a espuertas", como diría mi padre.
- Porque han colocado al que propiciaba los escraches: pues probablemente. Seguro que era su objetivo, pues ya se dice que quien no llora no mama... de la Administración.
Una vergüenza. Ahora con esas obras que por lo visto van a hacer en los barrios, se van a arreglar algunos aparcamientos...http://cordopolis.es/2016/07/21/infraestructuras-reparara-los-aparcamientos-del-eroski-renfe-y-asomadilla/
provisionales, para esas obras. 
En el solar de Costanillas hemos conseguido MÁS APARCAMIENTOS...
Y, SI NO, OBSERVEN LA CANTIDAD DE CONTENEDORES QUE YA TENEMOS. COMO SIEMPRE, SEREMOS EL APARCAMIENTO DE LA BASURA, generada por nosotros, imbéciles. Los listos ya están en las listas, y, probablemente, bien colocados. Los borregos utilizados por los listos seguimos aquí, esperando llegar al matadero.

Eso sí, en un barrio cada vez más degradado, donde parte de los vecinos colaboran en convertirlo en un ejemplo de meadas y cagadas de perros guiados por hijos de perra. Pero, claro, si aquí vivimos borregos tampoco podemos exigir mucho. Magnífica canción que, en la transición, incluso antes, hizo nuestro paisano -exiliado- Benito Moreno, y luego popularizada por el larguero: no solo hacemos "ra,ra,ra", sino "beee..."
¡HAGAMOS ESCRACHE A LOS QUE HACEN ESCRACHES PARA MANIPULARNOS!