domingo, 3 de julio de 2016

GRACIAS A 43'6º CENTÍGRADOS

La AEMET acaba de confirmar que la temperatura en Córdoba, a las 18'30, era de 43'6 grados centígrados.
No lo esperaba. Iba engañado. En teoría en plena hora canicular se celebraba, en Casa Rubio de la Judería, otro acontecimiento.  Pues sí, iba engañado. Se celebraba mi salida del IES Blas Infante.
Dicho así parece un acontecimiento feliz ese bléxit. Pues no, aunque con amarga alegría parte de la gente que me quiere se reunía para hablar de esa salida sin retorno a un nuevo centro educativo. Bueno, reconozco que en ocasiones esa salida sería celebrada por mis compañeros, pues soy de las personas que no se aguantan ni ellas mismas.
Con la complicidad de Esperanza, mi esperanza, Antonio, Pedro, María Luisa, Alfonso y Curra, presentes, y Ana, María Jesús y Margarita, ausentes, me prepararon ese almuerzo de despedida a más de 40 grados en la calle -y a la sombra-, coordinados por un increíble Enrique.
Merecen un monumento, y mi agradecimiento infinito y de por vida. Salir a la calle a esas temperaturas solo se hace por algo que de verdad se aprecia. Y más cuando el hecho se debe a la irresponsabilidad de un personaje poco cuerdo. Pues se va -me voy- de manera voluntaria y sin fundamentos -ni objetivos ni subjetivos-. Pierdo el cariño de un departamento al que le he hecho la vida imposible -pero me quieren-, el de un profesorado que me soporta y el de un alumnado y PAS que me aprecia. Imbécil, solo puedo ser un imbécil cuando cambio lo mejor por un impreciso futuro. Es cambiar el cielo por lo desconocido...
Ya no voy a indignarme por las adjudicaciones de cupo al departamento; o con los horarios; o disfrutar de los proyectos de patrimonio. O con los viajes junto a Antonio y Margarita -la segunda parte del iniciado el pasado curso que nos llevaría a Inglaterra-. O con el alumnado de Bachillerato...
Gracias, Enrique por tus palabras y por la preparación del acto. Y por soportarme de manera tan intensa estos dos últimos años con las historias de patrimonio.
Gracias, Pedro, con tu británica flema y tu enorme saber. Espero que futuro director de consenso. Lo siento, lo vales.
Gracias, Alfonso, por soportar mis impertinencias continuas. He sido muy injusto con tu descomunal labor como jefe del DACE.
Gracias, Curra, por nuestra función como Juanito Valderrama y Dolores Abril. Yo te quiero como tú me quieres.
Gracias, María Luisa. Espero que sigas siendo la alegría del departamento. O que al menos estés cerca de tu Josemari el próximo curso.
Gracias, Ana, y espero que compartas el próximo curso cerca de tu casa.
Gracias, María Jesús, por permitir mi colaboración con tus proyectos. Esperanza y yo tenemos en el corazón el viaje a Alemania.
Gracias, Margarita y Antonio, por lo que me habéis aportado en esos viajes a Italia y Francia. ¡Cuánto se aprende con vosotros!
A todos, de corazón, gracias con esperanza y de Esperanza.