sábado, 13 de junio de 2015

LAS PALOMAS URBANAS Y LA DEGRADACIÓN DEL PATRIMONIO.






Es enternecedor ver cómo una abuela o un abuelo, junto a sus nietos, da de comer a las palomas urbanas. Esas que revolotean en torno a uno y que, en ocasiones, te impregnan de su deposición... Observando a continuación la falsedad de ese dicho: "Si una paloma se te caga o pisas una mierda compra lotería que te toca". Pues no, no toca.
La palomina es un mal que afecta no a una persona, sino a nuestro patrimonio. Es un auténtico cáncer para la memoria conservada durante años, siglos o milenios. Todo el mundo ve mal a las ratas pero no a las palomas. Otros las identifican.
En muchas ciudades las intentan eliminar. En otras se les da de comer. Iba a decir que la comida destinada a las palomas se destinara a los humanos. No es una cuestión maniquea, es que son un cáncer. Evito imágenes dolorosas. Se introducen, cual ratas, en cualquier resquicio... Y lo van degradando... Esas imágenes provienen de un espacio singular, magnífico, y que es limpiado constantemente por mandato del párroco de la Iglesia, el cura Pablo. ¡Qué buena gente!. Si hubiera muchos como él, conseguiría convertir a algunos irredentos como el que escribe estas líneas... La Iglesia de San Andrés en Córdoba.
Su constante preocupación por las almas, por la ciudadanía -de cerca observo cómo ayudan a través de Cáritas a un ejército de necesitados-, o por el patrimonio, parecen que no tiene fin: ni las almas, ni las necesidades materiales ni las espirituales.
La imagen que se puede observar desde la torre de San Andrés es impresionante. Una atalaya que permite la visión de toda la ajerquía y de parte de la antigua Medina.
Sin embargo también se muestra  cómo esa lepra que es la palomina carcome, corroe, nuestro patrimonio. Habrá que buscarle solución. Yo no hablo de las posibles enfermedades que pudieran provocar, sino también cómo se degrada, día a día, nuestro patrimonio. La calcarenita, nuestra piedra, no solo es atacada por la contaminación del XXI, sino por la de esas bonitas palomas que reciben la comida de nuestros abuelos y abuelas...

PS: En nuestra visita de hoy dentro del pograma COMENIUS, y que más adelante expondré, nos hemos comprometido a crear una brigada de limpieza patrimonial. Cuando comience el próximo curso, plantearemos una actividad de limpieza dentro del proyecto de Patrimonio. Que nadie piense en una sustitución de la labor obligatoria de la nueva corporación municipal. A ver ahora qué promesas se cumplen...