domingo, 13 de abril de 2014

VIAJE A ITALIA ENTRE EL 3 Y EL 9 DE ABRIL: LAS RAÍCES ROMANAS DE LA CULTURA CRISTIANA

Viaje ya anunciado en otras entradas, y ahora, "a posteriori", lo comentaré.
En primer lugar, presentaré a los participantes:

Aquí estoy yo, siento presentarme el primero. ¿Que dónde estoy? En Tana, mejor, en las gafas de Tana, con la Fontana de Trevi detrás. Otra compañera que presentaré ya mismo.
Bueno, se me tiene que ver mejor. Ahí esta mi "alter ego", mi otro yo, puesto que ése no soy yo, es mi imagen en el espejo, junto con otros protagonistas que apenas se ven: Marta, Carolina y Alejandro. ¿Por qué los destaco, porque fueron los que más atendieron las explicaciones, muchas o pocas, buenas o malas, que dí.
Los otros profesores participantes, además de Tana, fueron Margarita y Antonio. Me fastidia que ensalzaran mi labor cuando ellos, los tres, han sido quienes desde el inicio se han dedicado a coordinar el viaje. En recreos, por la tarde... Por cierto, cuestiones que no se valoran ni por la Administración ni por  parte del colectivo de la comunidad educativa. La sensación  es que los viajes los monta el profesorado para su disfrute. ¡Ya querría ver yo en uno de ellos a quien lo dice!
Bueno, las fotos y el saludo de Margarita y el índice de Antonio que señala al fotógrafo -a mí-. Así que en esta imagen también estamos los cuatro.

Presento al grupo: 47. Como son tantos, irán apareciendo.
Creo que me he equivocado: bueno ya que está colocada, no la cambio. Es parte de mi alumnado de 2º de Bachillerato D  el día de la foto para la orla. Como tengo que recordarlos, la coloco aquí. No obstante, ahí están  Carolina, Sandra, David, Alba, Ana, Cristina. Ana, Sandra y Marina, que sí fueron.

Desde la salida en el aeropuerto de Málaga. 
Como tampoco está todo el grupo, incluyo otra, ya desde Italia.
Ahí, en las escaleras de los Jardines del Bóboli -Palacio Pitti-. Como está en Florencia, corresponde verlo más adelante.

La entrada no pretende ser un corolario completo del viaje. Sí voy a resaltar algunas cuestiones previas: los alojamientos y el transporte.

Comenzaré por el último, el transporte. Es una delicia viajar en avión -nosotros, con Vueling desde Malaga a Roma (ida y vuelta)-. Antes los viajes  en autocar duraban dos eternos días -incluyendo las noches en el medio de locomoción, en la Costa Brava, en la Costa Azul, en la Liguria...-. Ahora se tarda más en embarcar que en el trayecto.
Una vez allí, los transportes por autocar. Ciertamente no tuvimos suerte con el primer conductor, el napolitano Massimo. Dos de dos nos dejó tirados: en la llegada al aeropuerto, y en Montecatini (Florencia). La presta acción del mayorista (Ramón, desde España, lo has hecho genial, no solo por el cambio de conductor, sino por la recuperación del móvil., pediremos a Fernando, de Viajes Mezquita, que te dé las gracias), hizo que nos cambiaran de conductor y de autocar, ahora Antonio, crudete pero voluntarioso, aunque nos dio un par de sustillos-.
Y, AHORA, EL ALOJAMIENTO. CAL Y ARENA.
Menos mal que comenzamos por lo negativo. Montecatini es a Florencia como Lloret a los jóvenes viajeros británicos con la única pretensión de estar borrachos el fin de semana.  Un lugar que detesto y siempre intento evitar. Comenzando por el hotel -Nuovo Savi- y sus instalaciones, y continuando por el jolgorio nocturno -allí coincidimos con una excursión de Cabra-, se hace casi imposible dormir. Además en río revuelto todo el mundo pesca. Así que la primera noche, con varias excursiones de alumnado... Pero he aquí que en la segunda noche el hotel estaba repleto de alumnado participante en el campeonato italiano de campo a través  -con padres, madres, profesorado y con ganas de descansar-... por lo que se prohibió cualquier alteración nocturna. Lo que costó trabajo respetar.
Y AHORA EL BUENO, OSTIA ANTICA PARK HOTEL.
Probablemente si yo fuera director de hotel me cuestionaría  si meto a estudiantes o no. Cuesta trabajo explicar que el viaje para alumnado sale más costoso que incluir a felices jubilados. Es lógico, piensas que pueden destrozarte el albergue.
Lo cierto es que si lo negativo estuvo en Montecatini /Florencia, lo positivo estuvo en Roma. El OSTIA ANTICA PARK HOTEL, y lo resalto con mayúsculas y en rojo, es realmente un hotel de primera categoría: por sus instalaciones y por la excepcional amabilidad de los empleados. Y, ¿cómo no?, por su extraordinario desayuno.
Me extiendo en este apartado.
Reitero que yo me cuestionaría la inclusión de alumnado en el hotel. No hubo problemas. Ninguna cara extraña, ninguna prevención. Era alumnado que llegó al hotel a las nueve y media de la noche, sin la cena... y  que en poco más de media hora se resolvió todo: pudimos gestionar una cena en menos de media hora y a un precio incontestable. El alumnado que quiso cenar lo hizo mejor y más barato que en cualquier "antro" romano. 
Hay ángeles fuera del Vaticano; Raffaela, Camila y Mássimo, entre otros.


Comenzamos con ellos porque el trato fue excepcional. Ahí están Raffaela, a la izquierda, y Camila, a su lado. Sin comentarios. Ni una mala cara, siempre sonriendo y solucionando los posibles problemas que podían surgir. Creo que fue una de las comidas más copiosas y más asequibles de todo el viaje. ¡Y qué trato con el profesorado!. Besos desde España para las italianas.
Yo siempre digo que hay que predicar con el ejemplo: Gracias al "crucigramarius" de " No es un día cualquiera" de Rne/rtve, repetiré experiencia en Roma durante los días 3 al 9 de julio de 2014 y tenía reservado un hotel. He decidido cambiar la reserva y la he hecho en el Ostia Antica Park Hotel, a un precio excepcional.
¿Por qué voy a reservar un hotel que está aislado? Mucho más cerca del mar que de la ciudad.
Pues, por muchas razones:
- La primera, que mi visita a Roma será tranquila. Probablemente comience temprano, pero por la tarde deescansaré, y allí es el mejor lugar. Un ejemplo: el patio con la piscina y su exedra.
Ciertamente está aislado, pero tienen una furgoneta que hace viajes:
-  A Fiumicino, el aeropuerto: por 15 euros y habitación.
- A la estación de cercanías próxima: 5 euros por habitación. Y el tren te deja en Termini.

Luego, las instalaciones. Ahí van unas imágenes del comedor y del desayuno.


Ya, finalmente, reiterando el agradecimiento a Mássimo, recepcionista que se encargó de solucionar todos los problemas que teníamos y  entregando el móvil perdido al comienzo del viaje - que mantuvo a Fran pendiente de su  recuperación-, incluyo las dos últimas imágenes del hotel.



Dando las gracias a todos los profesionales del hotel, continuamos.
Ahora corresponde analizar la comida y las estafas.
Los italianos son latinos, y, nosotros, herederos de ellos, pues también. El mundo de los pillos, estafadores... arranca mucho antes de la Edad Media y continúa. Algunos consejos:
- Cuando llegue a la carrera al entorno del Vaticano, con prisas para comer antes de entrar a los Museos Vaticanos, no se deje embaucar por los que intermediarios que están buscando a incautos. Y, como lo prometido es deuda, voy a poner un ejemplo de estafadores a pequeña escala: La Romanella, en la Calle Borgo Pío, 124. Nos presentamos 51 personas, donde, a priori, las condiciones iban a ser muy buenas. En cuanto nos comenzamos a sentar, el dueño abrió latas de refresco -a 4 euros-. Menos mal que nos dimos cuenta pronto y, después de amenazarlos con dejar el restaurante, conseguimos que nos trajeran jarras de agua gratis. Había allí alumnado gaditano, y cuando se lo comentamos, la respuesta fue: "en todos lados son iguales". No es cierto, pero casi. Hay excepciones. Desde luego la Romanella, ni por calidad ni por precios, se sale de la mayoría. Chorizos a pequeña monta -bueno, no tanto, porque nos dejamos más de 500 euros en una comida infame-. Sí es cierto que el trato habitual no es el mejor. Hay excepciones,  como la del hotel de Ostia Antica.
- Si va a un restaurante, desconfíe del pequeño "antipasto" o entrante que suelen dejar. Una camarera hispanoparlante, en un pequeño restaurante familiar, donde "el Don" controlaba las mesas, a la altura del Coliseo, nos invitó a comer un pequeño "antipasto" (cuatro pequeños trozos de pan con tomate) y acompañantes -pasta...- con cada uno de los platos: la broma consistió en que cada uno de los platos -antipasto, acompañamientos, encareció la factura 40 euros, 8 euros por plato... Sin contar el cubierto.... que también lo cobraban... Así que, si por casualidad os atiende una paisana de más allá, en un pequeño restaurante junto a un IES próximo al Coliseo... Díganle que se lleve el antipasto y que queréis el plato sin acompañamiento extra. Era muy dulce..., y muy embaucadora. Siento no poder decir el nombre del restaurante.
- También es muy útil, en ocasiones, buscar una tienda. Para el viajero con escaso caudal económico, existen en el entorno de la Plaza de Navona dos supermercados la mar de útiles. Nosotros pudimos proveer al alumnado de una cantidad de dinero para que pudiera pagar la última cena, sin segundas, en Roma, y el almuerzo del día que estábamos ya para salir de Fiumicino. Uno de los supermercados es un Carrefour, con precios de Carrefour y no de turistas, cerca de la Plaza del Pasquino, del que más adelante hablaré.  El otro está frente a San Ivo alla Sapienza.
Nosotros hicimos un gasto generoso en aquel lugar.
O bien, para comprar agua no muy cara, porque cuando aprieta el calor...


- ¿Y qué decir de los helados? Probablemente, los mejores del mundo.



No obstante los más conocidos son los "tartufos" de Plaza Navona. Por 5 euros de pie, o unos 14 sentado frente a la fuente de los 4 ríos, podrá disfrutar de ese pequeño placer, orgásmico para algunos.





 UNA VEZ ANALIZADA LA COMIDA, BEBIDA Y ALOJAMIENTO, TOCA HACER REFERENCIA A LO VISTO.


FLORENCIA: LA CIUDAD DEL PRIMER RENACIMIENTO.

Nadie puede discutir que Florencia problablemente sea una de las ciudades más bellas del mundo, la que reúne más historia desde 1300 a 1500 aproximadamente, el lugar donde se debe beber para ver cómo evolucionará en parte El Renacimiento... Como decía el cantautor sudamericano, las ciudades son libros que se leen con los pies y que se disfrutan con la mirada. Metro a metro es un continuo ¡oh! de admiración. Parece que estás junto a Lorenzo el Magnífico, o junto a Cosme, ambos Médicis, o junto a los Pazzi, Pitti... o viendo como se vendía primero carne y luego oro en el Ponte Vecchio -único puente que quedó en pie tras la Segunda Guerra Mundial-.
Las guerras  no deberían existir, pero ya que las hay, que se resuelvan como lo hacía Gila, por teléfono. ¡Cuánto daño han hecho las guerras y los enfrentamientos civiles al Patrimonio! (sí, pues hay que recordar que cuando hay un enfrentamiento, y sin él, no solo hay un bando bueno y otro malo: distinto es que uno tenga más o menos razón; pero daño, y perder, pierden hasta los ganadores. Cuando quieran amplío el razonamiento)
Pero, por desgracia, en la parte de Italia que conozco -al N de Roma- existe un gravísimo problema: como su turismo es cultural, y lo tienen asegurado, suelen tratar con la punta de la bota (y no es un juego de palabras al utilizar la forma de su península) al turista. Por eso sorprende, y agrada, cuando te tratan como en general se hace aquí con quienes nos visitan.
Voy a poner los dos ejemplos.
-Lo negativo:
¿Cómo puede ser que un autocar pague casi 350 euros en impuestos solo por dejar a los turistas en la ribera del Arno? También casi 200 euros en Pisa; otro tanto en Roma... ¿Qué pasaría si lo hiciéramos aquí? ¿Y qué decir del impuesto por dormir en algunas ciudades, aunque estés a 90 km de la ciudad de referencia: uno, dos o tres euros...? ¿Y cómo te tratan en los restaurantes, lo que ya he comentado?
Si con esto no hay suficiente, continúo: preparas con más de cinco meses el viaje, y cuando vas a reservar los Museos como los Uffizi, la Academia o el Pitti, te dicen que ya no hay nada, o que te dejan un huequecito para visitar los Jardines del Bóboli. Eso sí, previa reserva de 4 euros por alumno (¿?) y con la ayuda de los guías, puedes tener acceso, eso sí, esperando un tiempo bastante amplio -una hora-, como nos sucedió hace dos años.
- Lo positivo:
Lo opuesto se encuentra en la reserva de los museos civiles del ayuntamiento florentino. Espero que el nuevo regidor, la persona que ha sustituido a Renzi, vele por la eficaz y agradabilísima actuación de los funcionarios del Ayuntamiento. Con una antelación de menos de dos semanas para acudir a la ciudad, pudimos reservar cualquiera de los museos. Nosotros pedimos cita para el Palazzo Vecchio -no hacía falta- y para la capilla Brancacci. Dicho y hecho... Dejo el enlace para realizar la reserva. Gratuita, por supuesto.

http://museicivicifiorentini.comune.fi.it/es/index.html

También es positiva, lógicamente, la visita por la ciudad.


Lo negativo: la escasez de servicios gratuitos. No solo ya allí, sino en toda Italia. Ya se está extendiendo la misma costumbre en España -creo recordar que en la Estación de Atocha-. No obstante sorprende mucho al alumnado.

De todo lo visto en la ciudad, incluyo una galería con algunos comentarios y se podrá observar el cambio de meteorología: desde la lluvia vespertina cuando estábamos en Santa Croce hasta el buen día final.
No fue la primera, pero sí es de las más representativas: el Arno y su maravilloso Ponte Vecchio, el único que se libró de la Segunda Guerra Mundial -en este caso fueron destruidos por los alemanes en su retirada-. Cuando hablemos de Pisa, los destructores fueron los aliados para evitar francotiradores. Lo de "Dulce et decorum est pro patria mori"... no lo comparto; sí el poema de Owen y la opinión de Brecht: cambiar el "mori" por "vivere2.
Santa Croce con Dante y la lluvia.

En el patio de Santa Croce está la capilla Pazzi de Brunelleschi.


Ya en Oltrarno, el barrio al otro lado del Arno, pasando el Ponte Vecchio, hicimos la visita a Santa María dei Carmine donde estaban los frescos de la Capilla Brancacci.









Los frescos, recién restaurados, son una auténtica maravilla. Realmente Florencia en sí, se reitera, es una gozada para los ojos. Además, estos frescos y la Iglesia en sí tienen una extraordinaria ventaja: es una pequeña capilla que se disfruta en quince minutos. Y no se agota al alumnado, agotado por la caminata y por las noches de insomnio

.

El palacio Pitti, también en Oltrarno, impresionante, con tracería de Brunelleschi, y que a su vez tiene el "pequeño jardincito" del Bóboli. Impresionantes jardines en plena Florencia. Si no recuerdo mal, 40 hectáreas alucinantes... Con vistas maravillosas. En la foto que a continuación se incluye, con Marta, Esther y Carolina, se observa un edificio de color verdiblanco: es un mirador, desgraciadamente vedado al público, abierto a la vista de Florencia. Ciertamente, un refresquito ahí en plena canícula debe ser lo que se llama "placer de dioses".


Bueno, ya que estamos con la riqueza, también  es un mundo de contrastes:  una imagen que nos sorprendió: Salíamos de la tienda Ferrari, y había un Ferrari en la puerta. Junto al Ferrari... Pasen y vean...



Allí se diría "porca miseria" o parecido. Jodido mundo, donde el rico es escandalosamente rico, y los pobres son desagradablemente pobres. Donde un Ferrari como el de la imagen permitiría a una familia vivir durante toda su vida.


El Médicis- Ricardi. Los Médicis vendieron el palacio a la familia Ricardi  para comprar uno más grande.



El Campanile del Giotto y la Cúpula de Brunelleschi...



La Santa María Novella de Alberti...

El David miguelangelesco en la Plaza de la Signoría con el Palazzo Vecchio...


Y la despedida desde el mirador de Miguel Ángel.


PISA: SIGUIENTE PARADA.

El día 5 volvimos con dirección  a Roma, con dos paradas: Pisa y Siena.
En primer lugar Pisa. 
La gente piensa que Italia es Italia desde siempre. Vamos que como el Imperio Romano fue el primer gran Imperio del Mediterráneo europeo siempre ha sido así. 
Conviene recordar que desde que Odoacro, rey de los Hérulos, depuso a Rómulo Augustulo, el último emperador del Imperio Romano de Oriente, Roma y el Imperio Occidental se deshizo. Llegarían los Ostrogodos, Carlomagno y la denominada "Falsa donación de Constantino" (que dio media Italia a la Iglesia)... y así hasta que en el XIX se produjo la real Unificación Italiana (desde el reino de Piamonte-Cerdeña con los Victor Manuel correspondientes -el II padre de nuestro Amadeo de Saboya y artífice de la Unificación-), que tiene como referente 1870 -año en el que se ocupa Roma y quedará pendiente el "problema" solucionado en época de Mussolini con el Concordato de 1929, el Concordato de Letrán-.
¿Por qué viene lo anterior?
La historia de las ciudades italianas se parece mucho a España: de guerras civiles a guerras civiles, o mejor, permanentes luchas. Brevemente: Pisa compitió como ciudad marinera principal con Génova y Venecia, y con Siena y Florencia para dominar la Toscana. Y luego, unos y otros, contra el Papa, soberano espiritual y territorial.
Esa competitividad no solo fue militar, también artística. Si Venecia hacía una macroiglesia (San Marcos), los pisanos remodelaban su "Campo dei Mirácoli" (por cierto, la catedral la hicieron con el dinero que obtuvieron en una "visita" a las Baleares)... Si Florencia hacía una extraordinaria Catedral, los sieneses intentaban imitarla (con una catedral inconclusa).
 Bueno, dejemos la Historia para centrarnos en lo que todo el mundo ve en esta ciudad: El extraordinario "Campo dei Miracoli".
A los chiquillos les conté brevemente la historia de la Torre Inclinada: no les hablé de Galileo y de si tiró desde la ella para comprobar la gravedad... Sí de la inclinación de la Torre desde su inicio y cómo se fue inclinando cada vez más... y las distintas operaciones que aumentaron su inclinación hasta que en los años 90 del siglo XX se consiguió afianzar por otros 300 años. Bueno, eso si no hay otra guerra, pues como comenté con anterioridad, la torre inclinada  fue la única torre que no fue eliminada por los aliados en la Segunda Guerra Mundial (lo mismo es que pensaron que allí no se podría refugiar un francotirador porque con la inclinación se caería). Se cargaron, sic, el cementerio. Supongo que un cementerio en las guerras debe ser muy peligroso. Teniendo en cuenta que solo utilizamos a los muertos para soltar nuestros excrementos en los del vecino!!!!!!.
Bueno, lo mismo que antes. Ya que no entramos en los edificios, sí podemos resaltar la maravillosa policromía del románico toscano. 
Por cierto: probablemente alguien echó en falta el baptisterio de Florencia y sus excepcionales "Puertas del Paraíso" de Ghiberti -lo dijo Miguel Ángel y cualquiera que las ve lo ratifica-. Pero, prefería integrarlas ahora. ¿Por qué? Porque de un incendio que hubo en la Edad Media en Pisa, de la Catedral se salvó una puerta del siglo XII. Magnífica, cuando el arte era un método de aprendizaje y enseñanza de la Religión. Ambas se ofrecen en las imágenes siguientes.

El tren que nos llevó, cómo no, del estacionamiento de autocares, donde se paga el correspondiente "impuesto revolucionario" (aquí casi 200 euros) al Campo dei Mirácoli. Desde luego, buen descubrimiento. Siento no conservar la tarjeta del conductor. Por menos de un viaje de autobús urbano, hicimos el recorrido, a la ida y a la vuelta.


La puerta original del siglo XII. Por supuesto, de un miembro de la famila de los Pisano. Si la acercan verán cómo es una auténtica Biblia en imágenes -especialmente la vida de Cristo-.

Un detalle de la misma: Herodes y la matanza de los inocentes.




Una de las puertas actuales, del XVI.


Y éstas son las Puertas del Paraíso de la Catedral de Florencia. OBRA MAESTRA con todas las letras mayúsculas. Obra de Ghiberti. Por cierto, un gran pique que tuvo con Brunelleschi. Ghiberti ya ganó en un concurso a Brunelleschi hacer otras puertas para el Baptisterio. Brunelleschi se lo devolvió cuando a él le ofrecieron  realizar la cúpula de la catedral -difícil de realizar por lo que suponía de peso-. Tras observar durante más de un año el Panteón -del que hablaremos en Roma-, consiguió hacerlas gracias a una doble cúpula octogonal utilizando ladrillo y realizarla sin andamiaje. Para que se hagan una idea, y sale el exterior en otra foto, el peso de la cúpula es similar a la de un buque grande -más de 30 mil toneladas-.

Cómo no. La foto tradicional: Carlos sosteniendo la Torre.

El conjunto -excepto el baptisterio-, con Carolina al lado. Por cierto intentamos entrar a última hora al baptisterio. Carolina tiene una voz excepcional -lo demostró en el teatro de Ostia Antica- e intentamos entrar para que pudiera cantar en el baptisterio, que tiene una acústica excepcional.

SIENA: NUEVA PARADA.
¿Qué decir de esta ciudad? Otra maravilla, y por ello es ciudad Patrimonio de la Humanidad. Eso sí, lo mismo que las anteriores: su "impuesto revolucionario" correspondiente y, menos mal, te colocan un autobús gratuito que te lleva al pie de unas escaleras mecánicas que suben a la Catedral. Por cierto, magnífica, e inconclusa (ya lo comenté).
Sí que es una ciudad para pasear y para ver. 
A continuación, algunas de las imágenes.
Carlos con la Catedral de Siena al fondo.

Lo más conocido de Siena es su Campo, esa plaza medieval coronada con el palacio principal con una torre fortaleza.

 Como verán, estábamos solos en la plaza. O casi. O no. Hay gente por todos lados.
Por cierto, lo más conocido de allí es la carrera del Palio, donde los distintos barrios de la ciudad dan vueltas a la plaza en caballos sin estribos y sin silla con una muchedumbre que enloquece. Hay que estar en junio o agosto para verla.
Nosotros...
... Tuvimos que improvisar la carrera...



ROMA: DESTINO FINAL.

Nuestro destino, siguiendo la propuesta del viaje que llevábamos planeando desde hace un año, era Roma y las raíces de la cultura en el cristianismo. De ahí que el viaje tuviera alumnado de 4º de ESO, 1º y 2º de Bachillerato.
Después de darle muchas vueltas decidimos ampliar el viaje a Florencia, Pisa y Siena, para que el alumnado ampliara más su visión tanto artística como geográfica. A fe, que el precio del viaje, 540 euros, ha sido realmente barato (ahí debemos agradecer la colaboración de VIAJES MEZQUITA, y su empleado -amigo y exalumno-, Fernando). Se debe tener en cuenta lo difícil que es encontrar hoteles para alumnado. Claro, que no todos los estudiantes son iguales, pero eso no lo saben en los establecimientos.
Bueno, creo que se han conseguido todos los objetivos previstos:
Para abaratar un poco el viaje tuvimos que escoger unas fechas previas a la Semana Santa (un día de diferencia aumentaba el precio de los vuelos 19 euros por persona), y tras intentar lo humano y divino no conseguimos nuestra propuesta: que el Papa invitara a un grupo a la misa diaria de Santa Marta, y era imposible acudir a la audiencia del miércoles -ese día teníamos que estar en el aeropuerto de Fiumicino antes de las 13 horas (y atravesar Roma en autocar es lento, lento, lento).
Pues, a pesar de esa dificultad, Tana consiguió  llevar a un grupo mayoritario de alumnado al Ángelus del domingo. Si a eso unimos la visita a las cuatro basílicas mayores, a las Catacumbas de San Calixto y la visita al Coliseo y al Panteón, creemos que cerramos el ciclo de las raíces romanas en el cristianismo. También, aunque fuera a medias, contentamos a los que querían ver el estadio olímpico... E incluso a Antonio Ortíz, que quería visitar el lugar donde mataron a César -según las últimas investigaciones-... Tiempo al tiempo, que tenemos todo.

Acto I: El Vaticano y la Iglesia Católica.
Venir a Roma es disfrutar de una cantidad enorme de arte que, casi siempre se ha respetado a lo largo de la Historia, como no sucede con nosotros. Bueno, ellos destacan siempre la barbarie del saqueo de Roma, "Il sacco di Roma" de 1527, ¡y tuvimos que ser nosotros! Bueno, nosotros, nosotros, no. Las tropas del Emperador Carlos V (I de España), que no tuvo bastante en gastarse una fortuna  para conseguir el título imperial -pagado religiosamente por los pecheros hispanos, a pesar de Las Comunidades, y por el enorme saqueo al que sometimos a nuestras tierras americanas-. Bueno, pues sí, fueron las tropas de ese denominado "Emperador Católico" -como su hijo- quienes asolaron Roma. Así que, hay que unir en la lista de "stulti" a Carlos junto a Nerón -aunque se quiera exculpar  a éste ahora del incendio romano-. Vale, que existe el llamado "do ut des". Nosotros les dimos porque ellos nos dieron en tiempos del Imperio Romano (aunque creo que no significa exactamente eso). Lógicamente hay más, pero ya es bastante.
A lo que íbamos. En Roma hay más de 300 iglesias y es normal encontrar en ellas cualquier obra de arte que estaría en cualquier museo del mundo. Porque Roma también es un museo en sí misma. Y, como lo saben los romanos, así nos tratan (salvo excepciones tan enormes como nuestra Rafaela, Camila y Massimo del Ostia Antica). En Roma ves de todo menos romanos -bueno, los romanos cutres de la entrada del Coliseo, también-, esta a tope. Turistas por todos lados... Y la mayoría españoles.
Bueno, comencemos con la Historia.
Lo que vemos ahora mismo del Estado más pequeño del mundo, y comienzo por lo temporal, es la conclusión del Tratado de Letrán del 29 firmado entre Mussolini y Pío XI. Finalizaba el pleito iniciado en 1870 cuando el reino de Italia redujo al Papado a ese espacio mínimo -teniendo en cuenta que tras la "falsa donación de Constantino" el Papado llegó a ocupar media Italia-. Ya los italianos dejaban de estar excomulgados y se creaba el nuevo Estado. La entrada es la "Vía de la Conciliación" -supongo que de ahí el nombre, vía realizada por Mussolini y que comunica el Castillo de Sant'Angelo -originalmente el Mausoleo de Adriano- y la plaza magistralmente realizada por Bernini.

Bueno, aquí está la maqueta del Estado Vaticano. Nuestro alumnado ha tenido la suerte de ser uno de los que, en menos de una hora, han dado la vuelta a un Estado.
Realizada parte de la parte histórica, volvemos a la artística y espiritual.
Porque realmente el Vaticano tambíén son las otras tres basílicas mayores: San Pablo Extramuros, Santa María la Mayor y San Juan de Letrán. Excepcionales en el apartado artístico -estén más o menos restauradas o reconstruidas- y que, junto a la Basílica de San Pedro, constituyen las cuatro basílicas mayores.
Increíbles, magníficas, en lo referente al apartado artístico. 

Incluyo a continuación algunas imágenes de las mismas.



Ahí está San Pedro, justo con las sillas preparadas para la Audiencia de los miércoles, a la que no pudimos asistir. Realmente para el cristiano estar allí es algo importante, máxime sabiendo que ciertamente allí estuvieron -o están- los restos de San Pedro -primer obispo de Roma y al que Jesucristo convirtió en el basamento de su Iglesia. Para venir como turista sin grupo, es muy interesante entrar en la necrópolis vaticana -no en la cripta, más abajo-, a la altura de la tumba de San Pedro en la necrópolis original romana sobre la que Constantino creó una primera Basílica. La verdad es que la historia de la tumba, de la construcción es realmente impresionante. La parte artística propiamente la dejaremos para más adelante.

Una curiosidad: si amplían esta imagen observarán que no es un fresco, es un mosaico, como todo lo que hay en el Vaticano: no hay pinturas, todo son mosaicos.


Ahí arriba está Santa María, que preside la entrada a la primera iglesia consagrada a la madre de Cristo. Santa María la Mayor.
Una vidriera de la misma.

Aquí uno de los ejemplos de un mosaico paleocristiano de Santa María la Mayor.


La imagen de San Pablo preside la reconstruida basílica de San Pablo Extramuros.

ACTO II: LOS PRIMEROS CRISTIANOS.
En este apartado podríamos incluir las basílicas paleocristianas, pero he preferido segregrarlos. Aquí recogeré en parte lo que es la etapa anterior al Edicto de Milán y que  Constantino diera el Visto Bueno a la Iglesia Católica. Conviene recordar que dice la leyenda que consiguió el poder gracias a la ayuda de la cruz ("in hoc signo vinces") en su lucha contra Majencio en el Puente Milvio (estuvimos enfrente, pero no llegamos al mismo; ahora no es  realizar a la batalla que en el  312 le dio la victoria a Constantino, sino por ser el famoso "puente de los candados").
Constantino levantó la basilica en la tumba de san Pedro, así como inició otras..., y, probablemente, sin quererlo, cambió el cristianismo.
Así que iremos a dos elementos bastante importantes: uno el Coliseo; otro, las catacumbas.
Parece ser que los anfiteatros se iniciaron porque los circos eran muy buenos para hacer carreras de cuádrigas, pero no para otros menesteres, como las "venatios" o caza de fieras -aunque parezca que tomo el pelo, diezmaron la población de elefantes de África y Asia. En una de estas venatios acabaron con 5.000 fieras. Lo pongo con número para que se vea que no hay error: cinco mil.
Bueno, pues decidieron unir dos teatros -los romanos son semicirculares, no así los griegos; y enfrentando dos crearon el anfiteatro.
De venatios se pasó a sacrificar personas en beneficio de los dioses, luego a luchas de gladiadores -en una ocasión, se enfrentaron hasta 10.000 gladiadores en una fiesta que duró más de cinco meses. Finalmente le tocó a los cristianos, así como a los condenados a muerte.
Espectáculo repugnante que creaba auténticos éxtasis entre el público. Y lo de éxtasis llega a su palabra lógica, orgasmos, y eso provocó que se separaran los sexos: en la parte alta de los graderíos o cáveas se sentaban las mujeres y los esclavos (que digo yo, serían todos eunucos).
El Coliseo, curiosamente lugar donde Nerón creó un lago junto a su "Domus Aurea" (demolida tras su muerte) en un espacio que ocupó después del incendio de Roma.
Es realmente inimaginable pensar la capacidad de barbarie -en sentido absolutamente peyorativo- que tiene el género humano: masacrar por masacrar...
Pero como el hombre es el único animal que tropieza mil millones de veces en la misma piedra, la Historia no le sirve para nada. Posteriormente los ejecutados se convirtieron en ejecutores, luego en ejecutados..., y así sucesivamente.
Lugar de culto oculto y luego espacio de enterramiento solo para cristianos. Las catacumbas fueron utilizadas aproximadamente hasta el siglo VIII, y posteriormente los enterraron en las nuevas basílicas. Incluiré una foto que no hemos realizado nosotros ni ninguno de los dos grupos; ha sido "prestada".
Allí conté muchas más cuestiones sobre el Coliseo. Aquí hoy solo me interesa el recordar ese acto II y la inutilidad de las barbaries.
Tana, como profesora de Religión Católica explicó las raíces del cristianismo en sus primeras etapas y comentó la importancia del Vía Crucis actual en el entorno del Coliseo
Besando la cruz del Coliseo se obtenía un año y once días de indulgencia plenaria... O tempora, o mores... 

La Cruz a la altura de la arena del Coliseo




Impresionante las decenas de Kilómetros en las catacumbas. Ésta, es la de San Calixto.


ACTO III: LA ROMA CLÁSICA.

Es un problema lo de las ciudades con Historia: cada vez que se mueve una piedra surge otra de hace más de dos mil años. Y las ciudades se pueden estancar... de hecho no ha sucedido en Roma, o al menos eso creo.
Como en Córdoba la época más importante -para ellos el Imperio para nosotros Al Andalus- ha servido de cantera para las etapas posteriores. No obstante, algunas, mal que les pesara, siguen existiendo. Por ejemplo: el Coliseo, estuvo a punto de pasar por la piqueta. Recordemos que era propiedad del Papado. 
Hay otro ejemplo muy interesante: el bronce. El bronce escaseó en determinadas épocas y el Papado fundió todos los bronces clásicos y los transformó en cañones. Se salvó la estatua ecuestre de Marco Aurelio, porque pensaron que era la de Constantino.
Un dicho popular decía: "Lo que no hicieron los bárbaros lo hicieron los Barberini ("Quod non fecerunt barbari, fecerunt Barberini").
Los Barberini fue una familia nobiliaria italiana de la que, entre otros, surgió el Papa urbano VIII y desmontaron los bronces del, probablemente, uno de las mejores obras de arte de la Historia: EL PANTEÓN. Los Papas quitaron todo el bronce que recubría esa excepcional maravilla de la Humanidad, en la que Brunelleschi se fijó para hacer la cúpula de la Catedral de Florencia. Para que nos hagamos una idea, tiene más de dos mil años y es un metro mayor de diámetro que la de San Pedro -la de Miguel Ángel-.
Pero como nos toca lo clásico, olvidamos esto.
El edificio es absolutamente excepcional, ahora convertido en Iglesia. De ser para todos los dioses, se dejó para el del cristianismo.
Si ese edificio se mantiene en pie, no sucede lo mismo con otros: y ya no hablo del Foro -o mejor, de los foros- sino, por ejemplo del antiguo estadio de Domiciano -la actual plaza Navona-... Es lo que se denomina "ciudad fosilizada", pues se mantiene parte de la morfología del momento.
Quedan espacios magníficos: el foro de Trajano, por ejemplo... y la Curia de Pompeyo, donde nuestros arqueólogos han señalado el espacio donde asesinaron a Julio César.
Ahora, si hay algún espacio sorprendente es OSTIA ANTICA -tendrá apartado especial-. ¡Ay si pudiéramos ver la Roma oculta!: la casa de Mecenas, las alcantarillas...


ACTO IV: LA ROMA POSTCLÁSICA.
Ya debo de cortar, si no estaría toda la Semana Santa redactando, y no tengo tiempo. Así que, abrevio. Dentro de la Roma postclásica, tras la "Oscura Edad Media" estaría lo relacionado con la Iglesia Oficial, el Vaticano...teniendo en cuenta que fueron los que la controlaron hasta 1870.
Seguir hablando me llevaría mucho tiempo: la Roma Renacentista, la Barroca con la lucha entre Bernini y Borromini; la de la lucha entre los españoles y los franceses a la altura de la plaza de España...
Imposible comentar todo. Y, por ejemplo la remodelación de la ciudad -entraríamos en el apartado de Geografía-...
Probablemente iré rehaciendo este apartado para ampliarlo, pero desde luego, creo que lo más importante ha quedado reflejado.
Queda pendiente un apartado sobre Ostia Antica. En los próximos días, semanas o meses lo iré construyendo.