sábado, 15 de septiembre de 2018

SOBRE LA TITULARIDAD DEL CONJUNTO MONUMENTAL MEZQUITA-CATEDRAL

De verdad, no esperaba escribir sobre el tema. Ya avancé en otro lugar la mentecatez de un historiador concejal del Ayuntamiento de Córdoba sobre los "avances" del documento que hoy se ha publicado. 
A mis amigos les he transmitido lo que pienso: respeto a Juanba, al que conocí en el Arqueológico y respeto todo su trabajo, ahora como presidente de la fundación PRASA; al resto no los conozco. Bueno, sí, a Carmen Calvo sí la conozco, pero para evitar cualquier opinión que pueda ser considerada sesgada me la guardo. Carmen, sus allegados y yo tenemos una historia que no se puede modificar. Yo hubiera preferido que, como historiador, hubiera estado Pepe Calvo, su hermano, al que admiro. Solo estaba Carmen Calvo como leguleya, porque don Federico Mayor Zaragoza no  lo es. Si no me equivoco, es bioquímico, y tuvo el placer de coincidir con don Carlos Arias Navarro como cargo político en el franquismo. No, no voy a hacer una crítica ácida, pero cuando fue Subsecretario de Educación en el año 1974 ya era mayorcito... También la Iglesia es partidaria de las conversiones... democráticas o religiosas...
Yo, ni pensaba intervenir ni tengo que defender a la Iglesia, ¡válgame Dios! Yo, a punto de jubilarme, y con un currículo que pasaría un proceso inquisitorial, me convierto en uno de los primeros actores en este tema. Y, que conste, me duele, porque éste también seguirá siendo el enlace con mi alumnado y con sus representantes legales.
Tengo la esperanza de que esa comisión no haya cobrado un céntimo de euro del Ayuntamiento. Lo digo porque yo llevo más de quince años colaborando con el mismo y nunca lo he hecho. Incluso puedo presumir de haber recibido del equipo actual el premio Hernán Ruiz por la difusión y defensa del patrimonio.
Ésa es la prueba. No obstante, debió significar algo negativo porque desde ese momento ya no han concedido más. Así que la marquesa del Mérito, la fundación Cajasur y yo somos los poseedores de este privilegio.
Reitero, espero que no hayan gastado ni un euro; ni en proyecto, ni en dietas, ni en gastos de representación. Yo he representado al Ayuntamiento en decenas de actividades - Aula de Patrimonio, Conocer las ciudades patrimonio, celebración del aniversario de Córdoba como ciudad patrimonio...- y no he cobrado ni un céntimo. Espero que la ley de transparencia permita demostrar que el trabajo de la comisión ha sido como la mía... gratuita.
Dicho lo anterior, el documento, publicado ya por distintos medios informativos, me parece, bajo mi punto de vista, una mentecatez. Reitero, no tengo argumentos más lógicos que los que voy a exponer más adelante.
http://www.diariocordoba.com/noticias/temadia/comision-mezquita-recomienda-recurrir-inmatriculacion_1251039.html
Si no recuerdo mal, el 29 de junio de 1236 -y me da igual que fuera el calendario juliano o el posterior gregoriano-, Fernando III ocupa la mezquita de Córdoba y se la da a la Iglesia imperante y triunfante en su momento. A mí me podrá gustar esto más o menos... pero el obispo de la época la recepciona, la purifica y la convierte al culto cristiano. El rey, el jefe del Estado del momento, conquista, ocupa y reparte. Ese mismo modelo es el que nuestro magnífico historiador Jesús Pabón y Suárez de Urbina -también en tiempos del franquismo- dijo de la actuación de Napoleón en España. Lo de Napoleón era del siglo XIX; lo de Fernando  III era del XIII, cuando no había Estado-nación, y era todo patrimonial. Es decir, podría haber cedido la Mezquita a su vigésimo hijo bastardo. O bien, cederlo a Borgoña. Era lo que había. 
Soy mal historiador, pero le tengo una gran devoción a... mi profesor, Miguel Avilés, que me abandonó hace casi treinta años en un maldito accidente de automóvil donde yo pude estar. Sí, mi añorado Miguel Avilés, extraordinario, exjesuita -yo siempre he dicho que tontos y listos hay en todos los lugares, menos entre los jesuitas, pues nunca he visto un tonto- siempre me enseñó, y yo lo intento transmitir, que nunca puedes analizar  una época con los criterios de otra. Nos gustará más o menos la Inquisición, o la sociedad estamental, o el absolutismo. Pero es lo que había.
En 1236 el reino de Castilla... ¡ojito, no España! representado por Fernando III (remito a cualquier documento suyo), cedió la propiedad de la mezquita conquistada a la Iglesia: Por derecho de conquista.
Eso era lo que había. Ya digo que se la podía haber dejado al ducado de Borgoña, o al de Burdeos o a cualquier otra denominación de origen -incluso a la de la Rioja, aunque no existiera todavía-, pues el rey es el dueño. Y así lo hizo.
Yo no voy a hablar tampoco del mantenimiento del culto durante ocho siglos, o casi. Simplemente de un hecho: El derecho de conquista.
En otras entradas he hablado de la suerte, aunque yo no crea, de que determinados espacios patrimoniales estén en manos de la Iglesia. Gracias a eso se han mantenido. ¿Qué se pueden decir de las desamortizaciones decimonónicas y a quién beneficiaron?
¡OJITO, QUE SI SE COMIENZA A CUESTIONAR LA HISTORIA, TODAVÍA HAY POSIBILIDAD DE QUE PARTE DE CATALUÑA SOLICITE EL REVOCAR LOS DECRETOS DE NUEVA PLANTA Y QUE REIVINDIQUEN EL DERECHO A MANTENER LA REPÚBLICA CATALANA QUE EN AQUEL MOMENTO DECIDIÓ ! 
CONCLUYENDO: TONTOS DE CAPIROTE.

PS: Mi querido amigo Pablo Calvo, el cura de San Andrés, una persona buena, pero buena de verdad, me ha enviado la respuesta del Obispado. Me parece muy suave. Supongo que es lo políticamente correcto.
https://www.diocesisdecordoba.com/media/2018/09/Comunicado-Comisio%CC%81n-Mayor-Zaragoza.pdf

El diario ABC publica una noticia muy interesante sobre el tema:

https://sevilla.abc.es/andalucia/cordoba/sevi-documentos-siglo-xiii-prueban-cesion-fernando-mezquita-cordoba-iglesia-201809180358_noticia.html

Este artículo se amplía cada vez más con la documentación y opiniones que se van incorporando. Se está llegando a un nivel que se compara esta comisión, a la titulación de magisterio  ¡por la UNED que no tiene! de la alcaldesa, o a los másteres varios de la cohorte de políticos que han pasado por la Juan Carlos I, o a los doctorados de otros -Sánchez y la Camilo José Cela-... Todo parece de chiste si no fuera porque es verdad...
https://cordopolis.es/2018/09/22/profesores-universitarios-firman-un-manifiesto-contra-el-informe-de-expertos-sobre-la-mezquita/


https://cordopolis.es/2018/09/22/profesores-universitarios-firman-un-manifiesto-contra-el-informe-de-expertos-sobre-la-mezquita/

domingo, 22 de julio de 2018

JUAN (MARTÍNEZ) NIZA: EN LA DIANA.

No es la primera entrada que le hago. Ya, desde aquel año que llegué a una Villanueva de Córdoba arrasada por el AVE -pues la construcción de éste fue como un tsunami, pues el dinero llevó a la elevación del nivel de vida, drogas... y luego todo acabó-, y un joven periodista denunció cómo había quedado tras el paso de la construcción de la infraestructura ferroviaria, observé cómo un periodista excepcional trabajaba en un medio de provincias. Ha seguido hurgando en la realidad cordobesa. Probablemente pueda considerarse la mejor conciencia crítica de nuestra ciudad. Ahí va otro artículo, publicado, hoy, 27 de julio de 2018, en el Diario Córdoba.
http://www.diariocordoba.com/noticias/cordobalocal/rio-llevo-y-dejo_1240344.html

domingo, 15 de julio de 2018

TERRORISTAS CONTRA EL PATRIMONIO, EN CÓRDOBA.


Nuestra historia, desgraciadamente, está llena de atentados contra el patrimonio natural, cultural y personal. Uno pensaba que ya se habían superado esos años, siglos, cuando se prohibían libros por parte de unos o  se quemaban iglesias, por parte de otros... Pero no, todo sigue igual. Algún terrorista contra el patrimonio, discapacitado mental, imbécil -mejor, idiota-, y puede que con estudios, malnacido, se dedica a hacer pintadas en edificios que tienen casi mil años de historia. 
Ojalá, si son detenidos, les caiga lo que les corresponde: considerarlos terroristas... y que estén unos pocos años recapacitando -si pueden, porque lo dudo- sobre qué culpa tiene nuestro pasado, nuestra historia, en estos temas. 
Recuerdo esa máxima que vinculaba el oficio más viejo del mundo con la política, ése que acababa diciendo "porque sus hijos ya están". Cambien el "poder" por "a pintar", y la máxima esta construida. Y siento si se me acusa de sexismo, pero no encuentro otra forma de expresarlo.
https://sevilla.abc.es/andalucia/cordoba/sevi-pintadas-iglesias-cordoba-201807131446_video.html#ns_campaign=rot-se&ns_mchannel=ultimos-videos-andalucia-cordoba&ns_source=noticia-andalucia-cordoba&ns_linkname=1-que-esta-pasando-con-las-pintadas-en-las-iglesias-de-cofdoba&ns_fee=25

miércoles, 11 de julio de 2018

Luis Rodríguez, en tu recuerdo



http://www.diariocordoba.com/noticias/cordobalocal/muere-luis-rodriguez-exconcejal-cultura-ayuntamiento-cordoba_1238169.html
¡Tempus fugit!
 Yo conocí a Luis Rodríguez, unido a Miguel Ángel García Peinado. Inglés y francés, tutores de la UNED, junto a otra gente que, hace más de treinta años, nos vinculamos a un proyecto naciente... Era sorprendente ver cómo profesorado de lugares presenciales, incluso profesorado de la UCO,  se comprometía con alumnado a distancia. Ahora, treinta años, o más, después, la cosa ha cambiado. A pesar de que se nos exige más con el alumnado de la UNED, pienso que hay quien no lo hace con el mismo interés de aquel momento. Recuerdo a Luis, a Miguel Ángel, a Ramón, a Juan, a Pepe,  a Maricarmen, a Miguel Ángel, a Miguel, a María,  al profesorado que se volcaba con el alumnado a distancia.
Dejé la UNED.... y ya no pudimos coincidir... Pero hubo quien, como tú, te dedicaste a la política. Ahí nunca me dirigí a ti, pues parecía que si lo hacía era medrar. Cuando lo dejaste, ya con tus problemas de salud, te volví a saludar. No voy a entrar a hacer una crítica de cuando estabas en política y cuando eras docente, gran diferencia. 
Luego he vuelto a la UNED, pero ya no estabas ni tú, ni Miguel Ángel, ni Juan, ni Miguel y María -¡cuánto os recuerdo!-...
¡Tempus fugit! Hace más de treinta años  nos veíamos como profesorado de la UNED. Algo que, a muchos, nos marca. Y no por cómo nos tratan. Pero sí tenemos el aprecio del alumnado. 

martes, 3 de julio de 2018

Enrique Aguilar, mi profesor de Historia Contemporánea

Enrique Aguilar, junto a su familia, más el Rector, y Sole y Ricardo, compañeros de la séptima promoción de la Facultad de Filosofía y Letras de la UCO -1977/82- (Fotografía del diario ABC)



http://sevilla.abc.es/andalucia/cordoba/sevi-calido-tributo-universidad-cordoba-catedratico-enrique-aguilar-201807030820_noticia.html
¡Tempus fugit!
El tiempo pasa, y muy rápido, no sé si demasiado. En septiembre de 1977 entré yo en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba para estudiar Historia. Sí, inconcebible, pues estudiar Historia en mi caso no tenía sentido. Tuve una profesora en COU infame, pues sin tener ni idea de la materia,  no se preocupó por preparársela -todavía recuerdo cuando nos decía que ella en las oposiciones no había llegado a estudiar Historia Contemporánea y no pensaba hacerlo- y nos exigía esos apuntes que dictaba día a día. Y, para colmo, como coordinador de las pruebas estaba José Manuel Cuenca Toribio -a estas alturas puedo decir lo que la mayoría pensaba, un historiador decente pero un profesor... sin más comentarios-. Nos tocó el problema de la tierra en la Segunda República y el análisis de las constituciones españolas... Eso no lo habíamos visto en esos apuntes dictados de la profesora... ¡Menos mal que no me tocó en Selectividad -pues en aquel momento no era como ahora-!.
Pues sí, de rebote entré en Historia:  No pudo ser ni Periodismo -en Madrid-, ni Derecho -Colegio Universitario, de pago-... 
Así que, con diecisiete añitos -edad en la que ahora siguen en la ESO-, bueno, realmente cumplí los diecisiete ya matriculado... Entré en ese edificio tan maravilloso y al que han convertido en un mamotreto inconcebible. El Cardenal Salazar estará pensando qué han hecho con su hospital, con tantos recovecos indecentes. Pues sí, allí estaba yo viendo, en septiembre del 77, pintadas con el título "Unión de Calvos Desesperados". Mis compañeros del año anterior me comentaron: ¡Es que a Enrique Aguilar, un profesor de Contemporánea, militante de UCD, se le ha caído el pelo y le han dedicado esas pintadas!
Yo no conocía a ese profesor. Tuve la suerte de hacerlo dos años después, en Tercero, cuando no solo me dio Contemporánea, sino que nos acompañó de viaje de estudios: Es la generación de Ricardo Córdoba, de Sole Gómez, o de Carlos Márquez... compañeros, amigos y profesorado de la Facultad de Filosofía y Letras en la actualidad. Alejandro Ibañez lo acompañó a ese magnífico viaje a Londres. En aquel tiempo yo era muy formal, políticamente correcto -pues militaba en Juventudes Socialistas y en el PSOE cuando en la Facultad proliferaban los partido de la extrema izquierda, como el PTE, donde estaba la actual vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, o el MCE, o anarquistas, de personas que, al final, han sido cargos de ese partido reaccionario del momento, pues ser en el 80 del PSOE en la Facultad era serlo. ¡Quién nos ha visto y quién nos ve!
Enrique Aguilar hizo, probablemente, el mejor comentario que han hecho de uno desde su nacimiento: "Si hubiera tenido una hija, hubiera querido que Paco fuera ni yerno". Es uno de mis recuerdos, y de mis enseñanzas, pues las uso pensando en mis hijos... .
Enrique Aguilar... No hay que ser un extraordinario y docto profesor, solo es necesario ser un docente próximo al alumnado, como tú lo fuiste. Enhorabuena por tu homenaje, y siento no haberlo sabido. Ánimo.

domingo, 1 de julio de 2018

MEDINA AZAHARA, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD





http://cordopolis.es/2018/07/01/medina-azahara-ya-es-patrimonio-mundial/
Si hay algo que agradezca un docente es que su alumnado viva aquello que vive en las aulas o fuera de ellas. Mi alumnado de segundo de ESO, y sus madres, el que forma el grupo de "PATRIMONIO Z", a través del wasap que tenemos conjunto, ha difundido la noticia de  Medina Azahara como Patrimonio de la Humanidad. Esto nos, me, llena de orgullo.
Córdoba se ha convertido en uno de los lugares con más referentes dentro del Patrimonio Mundial de la UNESCO, pues tiene patrimonio material, como lo compone el Conjunto Monumental Mezquita Catedral, en 1984, el casco histórico de nuestra ciudad, en 1994, y, ahora, la conocida por nuestros paisanos como "Córdoba la vieja". A esto se debe unir el patrimonio inmaterial compuesto, de manera privativa, por los patios de Córdoba, en el 2012, y compartido, el flamenco, en 2010, y la dieta mediterránea, en 2013. No se puede pedir más de una ciudad. Eso sí, escribo estas líneas vestido con una vieja camiseta de ese añorado 2016, frustrada capital europea de la cultura. No nos la merecimos, por motivos políticos; ya lo he denunciado en varias ocasiones.
Esperemos que este nuevo, extraordinario, acontecimiento, sirva, entre otras cuestiones para:
- Convertir, de verdad, a Córdoba en una Ciudad Patrimonio. En este apartado debe contribuir la ciudadanía, para crear una ciudad patrimonio de la urbanidad, como aparece en la propaganda municipal. Aún no existe conciencia que lo público es de la ciudadanía, por lo tanto de todos y de todas, y que se debe conservar.
- Reforzar la idea de un turismo sostenible. Para todo el mundo, pero no un turismo de despedidas de soltero y soltera, bullicioso, imposible de soportar por quien vive en zonas patrimoniales. Y que el turista no huya de nuestra ciudad, no ya por el calor, sino porque colas interminables hacen imposible visitar los espacios patrimoniales.
- Un turismo de calidad. Calidad no significa con un gasto excesivo, sino que realmente quien viene pueda disfrutar de todos los aspectos patrimoniales: de los edificios, de la excepcional gastronomía que poseemos, y de nuestra oferta hotelera. No es de recibo que una Córdoba, a la que para ver bien se necesitan al menos cuatro días, se visite en cuatro horas. El debate de cobrar, a semejanza de las ciudades italianas especialmente, de un impuesto a autocares de turistas no es ninguna locura.
- Un turismo donde la nueva clase política se mantenga al margen de los intereses particulares -que son muchos- y donde se trabaje, de verdad, por la ciudadanía.
- Un patrimonio que se reciba y que se deje a futuras generaciones al menos, como se ha recibido. Y, para esto hace falta concienciar a la ciudadanía, comenzando por el alumnado. Y, aquí, creo que debemos mejorar...

domingo, 3 de junio de 2018

LA CELEBRACIÓN DE LA MEMORIA DEMOCRÁTICA.

Es una pena. De verdad, es inconcebible que todavía haya miles de españoles enterrados en cunetas. Es una ignominia. Una ignominia que se debería haber solucionado hace muchos años. No sé por qué no se ha hecho. No será por tiempo. Por ejemplo. El maldito fascismo franquista se inició el 1 de abril de 1939 y acabó el 20 de noviembre de 1975. Tuvimos que soportar -y a mí me toco una pequeña parte-, treinta y seis años de la paz franquista, celebrada año tras año. Pero desde 1975 ya han pasado cuarenta y dos años, es decir, más de lo que duró la dictadura.
Yo, que me dejé mi juventud por el partido que hoy gobierna en todos los ámbitos -desde mi ombligo, pues dominan el doble poder local (ayuntamiento y diputación), el autonómico y estatal (ahí está la sorpresa de Pedro Sánchez)-, sigo sorprendido por el toque de arrebato que nos da la Junta de Andalucía para celebrar la memoria histórica. Esa memoria histórica referida a la gente que sigue en las cunetas, pero que perfectamente podían haber resuelto si después de tantos años de mandato (en Andalucía, siempre, y en España hay que sumar lo de Felipe y Zapatero), se hubieran dedicado a sacar gente de las cunetas y no a rellenar los bolsillos de una cantidad infame de personas en ERE, Faffe y la madre que los parió. Perdí seis maravillosos años de mi vida, desde los quince a los veintiuno -desde el 75 al 81- para ver lo que veo. Después de más de cuarenta años de democracia,  que se siga hablando de la memoria histórica, duele, ¡es que hasta en este apartado ha habido quien ha comido, y muy bien!.
Pues sí, hay que hablar de nuestra memoria histórica:

http://www.juntadeandalucia.es/boja/2018/101/BOJA18-101-00002-9158-01_00136546.pdf

No, no. La del enlace, no. La de verdad, pues ésa es una pequeña parte.

Yo, cuando explico la Historia de España, especialmente al hacerlo a Segundo de Bachillerato, el primer día pido disculpas al alumnado por tener la historia que tenemos, la creada por nuestros antepasados. Y, de verdad, que debe avergonzarnos...
No voy a remover viejas historias imperiales, sólo voy a arrancar en 1700, fecha de la muerte de Carlos II, el último Habsburgo. La muerte sin sucesión del último Austria va a iniciar una doble guerra, la internacional y la civil. No voy a extenderme en detalles, de ahí viene, por ejemplo, la celebración de la diada catalana. El 11 de septiembre de 1714 Barcelona fue bombardeada. No voy a entrar en intentar inventarme una nueva historia, pues en la real Cataluña defendía la permanencia de los Habsburgo -o es falso-. Pues sí, una primera guerra civil, que fue ganada por el bando borbón y, al aplicar los Decretos de Nueva Planta -para casi todos los territorios españoles-, por primera vez creó el estado-nación de España. 
Mis compañeros me recordarán cómo ahora surgen los privilegios forales vascos y navarros, pero esta entrada no va de ese tema.
Ahí tenemos la enésima guerra civil hispana, porque si nos retrotraemos podríamos haber comentado muchas más, pero esto sería el "cuento la haba que nunca se acaba". Así que comenzamos en ésa.
Vamos a dejar un margen de un siglo para iniciar la siguiente, pues conviene recordar que con la ocupación francesa de España, la Guerra de la Independencia, tenemos otra guerra civil. Reitero que podría haber incluido otros pequeños escarceos en esto de enfrentamientos entre padres e hijos -y antes del propio Motín de Aranjuez-. Pues sí, la llegada del francés iba a enfrentar a los afrancesados contra los españoles contrarios al francés -pues en este último bando cabía desde la Iglesia a gente como Jovellanos-. Otro episodio donde nos enfrentábamos -¡qué bien lo reflejó nuestro periodista del momento, Goya!-.
Conseguimos echar a los franceses y volvió el deseado, Fernando VII, el del Motín de Aranjuez, probablemente el rey más indecente que hemos tenido, y eso que abundan: el rey felón/falón. El ominoso, el que después de que nuestros antepasados se dejaran la piel contra el francés, se dedicó a fusilar, exiliar o ahorcar a los que habían luchado por nuestras libertades. Y no solo en 1814, sino en todo el periodo que va hasta su muerte. La verdad es que el pueblo español tampoco ha sido, hemos sido, muy inteligente, pues lo de "vivan las cadenas" lo llevamos muy a bien, y no solo en la procesión "del Silencio" de mi pueblo, Cabra, en la noche del Jueves al Viernes Santo.
Pues sí, olvidando el ominoso episodio de ese mal nacido, llegó su hija y se inició otra  nueva guerra civil: Las dos y media, o tres, Guerras Carlistas. 
Las Guerras Carlistas se van a extender desde los años treinta del XIX hasta la segunda mitad. Es increíble, cuando Bismarck nos veía, además de sorprenderse, decía: "España es el pueblo más fuerte de la tierra; sus habitantes están intentando acabar con él y no lo consiguen". No será la frase real, ni, probablemente, la diría él, pero queda genial. Yo no he hablado aquí de la doble guerra civil cuando la Independencia, porque allí se inició también la de América -la denominada "emancipación" y que dejó en manos de las élites criollas, y no de los indígenas, esas tierras-.
El momento culmen de nuestra historia contemporánea no es en la Guerra Civil, la del 36 al 39, porque como estamos viendo guerras civiles hay muchas, sino en la Primera República. Después de la Gloriosa de 1868, y tras el fracaso de la monarquía liberal de Amadeo de Saboya (junto a José Napoleón, los mejores reyes que hemos tenido, ojo éste por su ideología y por el intento de imponerse a su hermano), se llega a la Primera República. Una auténtica casa de lenocinio. Si no fuera por la cantidad de personas que se dejaron la vida en esa etapa, podríamos hablar que era una novela de Marx, pero no de Carlos, sino de Groucho. Tres, reitero, tres guerras civiles al mismo tiempo. Parece increíble, pero cierto. Tres eran tres las guerras de Elena, diría la canción: La primera, por orden, la última Carlista; la segunda, el cantonalismo; la tercera, la de Cuba. Pues sí, tres en una tierra, España. Inconcebible.
Y llegamos al siglo XX. Como verán los lectores, he pasado de Marruecos. Podría ser incluso la cuarta. Allí murieron muchos paisanos, como en la de Cuba y Filipinas, pero no voy a regodearme más en nuestra estulticia.
Pues sí, llegamos a nuestra Guerra Civil con mayúscula. Pero nuestra Guerra Civil con mayúscula no solo es una guerra. Sería injusto: dentro de nuestra Guerra Civil y dentro de nuestra Segunda República hay más historias. Si comenzamos por la Segunda República debemos recordar la "gimnasia revolucionaria" que tanto amargó a Manuel Azaña, incluso tuvo que dimitir. Antes estuvo la Sanjurjada fascista -y que tanto marcó la República-. Pero no son las únicas dos. ¿Qué sucedió en octubre del 34? ¿Sólo tiene derecho la izquierda, entre la que me incluyo, a decidir cuándo son legales los procesos democráticos? 
Sí, la infamia del 17 o 18 de julio de 1936 no tiene nombre. Pero no tiene nombre lo que sucedió. Se me revuelven las entrañas cuando voy a ver la imponente catedral de Jaén y observo los "asesinados por la revolución marxista". No, no fue una revolución marxista, fue una revolución fascista, pero conviene recordar cómo ambos bandos mataron a padres, madres, hermanos, hijos... Y que sí, que solo una parte está en la cuneta. Pero, además de sacarlos de allí, deberíamos hacer un análisis de conciencia y ver quién asesinó, y no fueron solo los franquistas, pues sigo pensando que, en gran medida, la derrota de la democracia en nuestra guerra intestina se debió a la infame actuación, en el bando republicano, de comunistas y anarquistas. Sí, el fascismo asesinó. Pero las tumbas también están llenas de muertos, fusilados, en el otro bando. Y, parte de los que están en las cunetas no solo son de asesinos fascistas... pues quienes depuraron a los anarquistas de las Brigadas Internacionales no fueron ellos. ÉSA ES NUESTRA MEMORIA.